lunes 20 de julio de 2009

Cumpleaños Feliz III




Ya lo tenía todo. Había vendido las pastis, había saldado las cuentas con el colega, tenía el regalo para Mario y había vuelto del tuto corriendo. Tenía el tiempo justo de meter en una mochila lo imprescindible. Un jersey, una muda, una camiseta, las llaves, el móvil, un libro para el camino en bus, el regalo y poco más. La cazadora la llevaría en la mano. ¿Ahora que coño hago con la moto? ¿Me la llevo y la dejo aparcada delante de la estación de autobuses dos días o me busco la vida para llegar? Me la llevo y cruzaré los dedos para que siga estando a mi vuelta.
Compro el billete y me subo al bus 4 minutos antes de que salga. Afortunadamente está casi vacío. Como siempre me siento detrás, en la última fila. Empiezo a leer.
Antes de darme cuenta estamos en Sevilla, parados en la estación. Levanto un momento la vista, miro al pasillo y veo que han subido dos tíos con americana de sport que avanzan por el pasillo. Se paran y le dicen algo a un chico que hay sentado más o menos en el medio a la derecha. Supongo que será que está en su sitio, pero me parece una gilipollez. Hay sitio de sobra como para pedir que alguien se cambie de asiento. Sigo leyendo. Vuelvo a levantar la vista y me veo a los dos pavos que están al lado mío. Guardo el libro y me levanto, sigo con la idea estúpida de que están buscando su sitio. Me sacan una placa, se identifican como policías y empiezan a preguntarme cosas.

- Buenas tardes, policía.
- Buenas tardes.
- ¿Por qué se estaba levantando?
- Por que creía que estaba sentado en su sitio y venían a decírmelo.
- ¿De dónde viene?
- De Huelva.
- ¿No viene de Isla Cristina?
- No.
- Enséñeme el billete.
- Tome.
- Bien.
- ¿Podría sacar el contenido de la bolsa?
- Si, como no, mire ud mismo si quiere.

El madero empieza a sacar todo lo que llevo que es bastante poco y yo me entretengo en mirar lo que hace y a mi alrededor. Joder, que vergüenza, me está mirando todo el autobús y toda la gente que pasa por la estación.

- ¿Qué es esto?

El tío saca la cajita envuelta en papel de regalo.

- Es el regalo para un colega, voy a eso, al cumple de un amigo en Madrid.
- Ábralo.
- Bueno. – Lo abro y le enseño la cajita de marfil.
- ¿Hay algo dentro?
- Mmmm, sí, una tontería, un taleguito de goma.

El tío lo saca, lo mira, me mira muy serio, se lo enseña al otro, yo me río con cara de circunstancias. Lo vuelve a meter en la cajita, lo deja encima de la mesa y al tiempo que se da la vuelta para marcharse dice:

- Guárdelo todo, buenas tardes.
- Buenas tardes.- Acierto a decir.

jueves 16 de julio de 2009

Cumpleaños Feliz II




Andrés volvía de pillar la goma para el regalo de Mario. Había ido, contrario a sus costumbres, sólo al Hotel Suárez. (Barriada de venta de droga).Era la primera vez que iba sólo, pero bueno era de día y ya le conocían por la zona. Había pillado un “Homeini” que tenía una pinta estupenda, completamente maleable y pringoso. Llegó a casa, lo metió en una cajita de marfil y lo envolvió con papel de regalo que le había sobrado del cumple de una colega. Bueno el regalo ya estaba listo, ahora tenía que solucionar lo del billete. Empezó a rebuscar por todas sus pertenencias y consiguió reunir 3 talegos y pico. Todavía le faltaba hasta los cinco talegos del billete.
Salió a la calle y se dirigió al parque. Allí se encontró al Rafita.
- ¿Que pasa illo?
- Ya ves, por aquí. Toma. (Le pasó un peta)
- Gracias. Oye tío. ¿Tienes algo de pasta para dejarme?
- Que va estoy pelao, le debo 40 talegos al Jóse de lo que me ha fiado para vender. Hasta que no lo saque todo y haga cuentas no tengo na, ni para el fin de semana, ya veremos. Pero tengo pirulas, así que por lo menos el colocón lo tengo asegurado.
- ¿Cuánto te ha dado para vender?
- 100
- ¿Y a cuanto?
- A 4 libras cada una.
- ¿A como las estás vendiendo?
- A talego.
- Joé tío, ¿Y me dices que no tienes pasta?
- A Jóse no es al único al que le debo pasta, además hijoputa, es mi negocio, ¿Qué pasa? No soy el banco de España.
- Pues hazme un favor pásame 5 pirulas a 6 libras, tú les ganas algo, yo las vendo a talego y así me saco los 2 talegos que necesito.
- Ya, ¿Tienes la pasta?
- No.
- Encima de fiadas, que va tío.
- Enróllate. Tío ya sabes que no te suelo pedir favores cabronaso.
- Venga toma, pero me das la pasta mañana las hayas vendido o no.
- OK tío, y gracias.
- ¿Nos vemos este finde en San Pedro?
- Que va, me voy a Madrid, al cumple de un colega, para eso necesito la pasta. Te busco mañana en el tuto y te doy la pasta.
- Venga, nos vemos.

martes 14 de julio de 2009

Cumpleaños Feliz I.



Mario era el mejor amigo de Andrés. Se conocían desde el colegio, de chiquititos. Un día estaba merendando con su abuela en el jardín de los pisos donde vivían y Mario se acercó a jugar con él y acabaron compartiendo la merienda. Luego resultó que iban al mismo colegio lo cual no era difícil ya que vivían separados por una fila de chalets y el colegio estaba justo enfrente de la casa de Andrés.
Luego estudiaron en colegios e institutos diferentes, volvieron a coincidir en el instituto del barrio en 2º de BUP, y después se separaron definitivamente, Andrés se fue a vivir a otra ciudad y su “hermano” se quedó en Madrid.
Era 3 de Marzo. Andrés nunca se solía acordar de los cumpleaños de nadie. De hecho durante muchos años se olvidaba hasta del de su madre y tuvo que hacer serios esfuerzos para acordarse de él. Pero hoy había sido distinto, se había levantado, había desayunado, y justo antes de ir al instituto, fumándose un porro en la cuesta de la entrada de atrás se acordó. Era el cumpleaños del hijoputa de Mario.
¿Por dónde andará?
- ¿Ey tío tienes teléfono?
- Si, ¿Por?
- Déjamelo anda.
- Y una mierda.
- Toma, acábate el peta y déjame llamar será un momentito.
- Piiiiii, piiiiiii, piiiiiiii, piiiiiiii.
- ¿Si?
- ¡ Ey! ¿Que pasa tío?, Feliz cumpleaños.
- ¿Qué pasa Andrés tío? No creí que te acordaras, hijoputa.
- Ya ves.
- Oye ¿Tienes pasta?
- ¿Joder tío te llamo para felicitarte y me pides pasta?
- No, gilipollas es para que te vengas.
- Que va tío estoy pelado.
- Sólo necesitas la pasta para el autobús, el resto esta todo comprado.
- ¿El resto?
- ( Oye tío corta ya, que no tengo saldo)
- ¿Es un móvil?
- Si.
- Vale tío, ya sabes de que va la cosa, no tienes que preocuparte por nada tenemos de todo, y nos vamos unos 20 o así a una cabaña en la sierra todo el fin de semana.
- ¿De todo, de todo?
- Bueno casi, pero lo fundamental para UNAS RISAS está.
- Bueno venga, me subo el Viernes.
- OK, ¿A que hora llega el autobús?
- Creo que a eso de las 5.
- Vale pues según llegues a la estación te vas follao para mi casa, te esperaremos allí.
- OK, nos vemos.
- Adiós, y gracias tío.

Bueno aparte de los 5 talegos del billete de autobús tengo que hacerme con algo para regalarle, supongo que algo de costo del bueno, por lo menos un talego de “Homeini”. Lo meto en la cajita de marfil que me traje de Granada , lo envuelvo y ya está. Ahora a ver de dónde saco 6 talegos.
- Oye tío, ¿Tienes pasta?
- Vete a la mierda.

miércoles 8 de julio de 2009

Amistad

Hoy voy a hacer una entrada coñazo, algo que dará que pensar a algunos y que espero que le interese especialmente a alguién. Este post lo escribo por que he leído otra entrada similar en otro blog, creo que en Yo soy el Fénix. Y por que me sale de los huevos, claro.
Primero me tengo que remontar a unos cuantos años atrás, más o menos unos buf, vamos a dejarlo muchos, demasiados.
En aquel instituto le conocí a él. Yo por entonces no lo sabía, pero se convirtiría en la persona más importante de mi vida. Somos amigos desde hace mucho. Es una amistad de esas que no tiene condiciones, por cirnscunstancias de la vida pronto nos separamos y vivimos en diferentes ciudades, pero seguimos viéndonos y manteniendo el contacto. Es una de esas amistades que se mantienen en el tiempo sin reproches de esos típicos de "no me llamas" o "hace cuanto tiempo que no nos vemos..." Es una amistad en la que no importa el tiempo que pase pero que sabes que es como una piedra en tú vida que es inalterable, que siempre va a estar ahí para cuando necesites romper la luna de un escaparate.
Él ya sabe que es mucho más que un amigo, es un verdadero hermano, y eso viniendo de un hijo único es bastante, os lo puedo asegurar.
En estos tiempos que corren no sé si mucha gente podría decir a boca llena "Tengo un amigo", yo sí.
Es el único al que me ha apetecido llamar a contarle mis penas, no por que a otros no le importase escucharlas, que seguro que sí, tengo más amigos, pero es al único con el que no sentia verguenza de darle la paliza durante tantos días seguidos.
sólo me ha fallado una vez, que le pedí un favor muy especial que sólo él podía hacer, pero no se lo puedo echar en cara por que sé que me dijo que no por mi bien.
pero eres un cabrón por no hacerlo jajajajaja.
Desde aquí puedo hacer testamento, no por que me vaya a morir, supongo que lo dejaré escrito en otro documento más oficial, pero desde ya puede dar por seguro que mi chaqueta de cuero, la de toda la vida, la que él conoce muy bien y sabe lo que significa para mí es suya cuando yo falte. También mi tocadiscos si todavía lo tengo y mi colección de vinilos.
Darle las gracias desde aquí por todo y dedicarle esta canción.


lunes 6 de julio de 2009

Perder la cuenta



Javier ha perdido la cuenta.
Anda camino de su casa, automaticamente sus pasos le llevan al barrio de su exmujer,pero entonces quita el piloto automático y enfila a la casa que tiene con su nueva chica. No sabe que es lo que le va a contar y por eso anda despacio, ¡Donde ha estado estos dos últimos días? Es una pregunta que debería ser muy fácil contestar. Es una relación abierta, en la que no tiene que dar cuentas de nada, pero aún así sabe que habrá preguntas, silencios incomodos y reproches. Siempre hay reproches.
Ha perdido la cuenta de los besos,
de las caricias,
de los susurros.
Ha perdido la cuenta de los azotes,
dados y recibidos,
disfrutados.
Ha perdido la cuenta de los orgasmos,
los gemidos,
y los gritos ahogados con la almohada.
Ha perdido la cuenta de su lengua en sus pliegues,
y del roce de la ella,
de la saliva.
Ha perdido la cuenta de los polvos,
de las veces que ha disfrutado de su culo,
y de las que ha entregado el suyo.
Ha perdido la cuenta de los sitios,
las posturas
y las ataduras.
Ha perdido la cuenta de las gracias,
de los halagos
y de los cumplidos.
Simplemente ha perdido la cuenta.
Gracias.

lunes 22 de junio de 2009

Annette.



“Piii, piii”
Le acababa de llegar un mensaje a su Palm.

“Estoy deseando de llegar al hotel, ducharme mientras tú estas tumbado, vestido, en la cama. Acercarme a los pies de la cama. Desnudarme poco a poco, enseñarte mis pechos, terminar de desvestirme y tirarte mi tanga mojado a la cara. Mientras tú lo hueles, acercarme lentamente y empezar a desnudarte. Coger tú preciosa polla entre mis manos y empezar a comértela muy despacio, juguetear con ella, cambiar de ritmo y hacerlo todo como a ti te gusta. Sentir como palpita en mi boca, como se te ponen duros los huevos y como arqueas las piernas mientras te corres y pones esa cara que tanto me gusta. Guardarlo todo en mi boca, abrirla, enseñártelo y tragármelo después para que sepas que me como todo lo que me das”

Javier es el típico hombre de negocios. De unos 45 años. Rubio, ojos azules, bien conservado físicamente aunque con un poco de tripa que no es capaz de quitarse ni con los dos días a la semana que va al gimnasio. Tampoco le preocupa, nadie se ha quejado todavía, al contrario, a la mayoría de las mujeres les gusta esa pequeña y dura tripita que parece no pegar nada con el resto de su cuidada anatomía.
Javier esta casado. Pero hace más de un año que no vive con su esposa. El típico matrimonio que en la edad adulta entra en crisis. Un hombre con mucho trabajo y una mujer ociosa y con mucho tiempo libre. Dos más dos son cuatro. Él nunca le fue infiel, pero casi nunca se veían, y cuando lo hacían sólo era para discutir. Ella empezó a salir con asiduidad de noche. Se convirtió en una especie de animal de discoteca. Al él no le importaba lo más mínimo, pero pasó lo que tenía que pasar, mentiras, más mentiras y ya no las tenía todas consigo. Contrató a un detective privado que pilló a su mujer en una infidelidad.
Javier tenía dinero propio y muchos recursos, pero hay que reconocer que la verdadera fortuna de la familia era de Josefina. Josefina era inmensamente rica, su padre había sido industrial en la época dorada y aparte de una inmensa fortuna le había dejado un cargo en el consejo de administración de varias empresas. Javier se hizo con el control de esos cargos.
El divorcio, de llevarse a cabo, sería muy perjudicial para ambos. En realidad más para Josefina. Así que llegaron a un acuerdo amistoso, para Javier los negocios eran lo primero. Seguirían juntos y cada uno haría su vida.
Hace más o menos un año que Javier mantenía una relación más o menos estable con una chica mucho menor que él. La relación era bastante abierta y Javier no había tenido problemas en conocer varias mujeres en ese tiempo. Se estaba poniendo al día de todo lo que no había hecho en años anteriores. No era un ligón, pero varias veces le habían dicho que tenía morbo y no parecía tener dificultades para, sin hacer nada, se le acercasen las mujeres. De hecho él no había ligado en la vida, incluso de joven las chicas tenían que haber dado el primer paso por que él no se enteraba de nada. Sospechaba que su nivel de vida también contaba en eso, pero no que fuese la primera causa de su éxito, o por lo menos le consolaba pensarlo.
Lo de Anntte era diferente. Era una chica francesa que había conocido a través de un blog. Él tenía un blog personal, era su pasatiempo entre vuelo y vuelo. En una de las entradas una chica había dejado un comentario y poco a poco fueron tomando contacto y conociéndose, primero a través de los comentarios de los blogs, luego en correos y finalmente a través del Messenger. No se acordaba de cómo había empezado la cosa, lo único que sabía era que durante tres meses les había dado tiempo de todo. Ella era la primera mujer con la que había hecho sexo telefónico, con la que se había corrido a través de mensajes y con la que había hecho sexo a través de Webcam. Cada mensaje, cada conversación con Annette era esperada con devoción. Aunque hablasen de cualquier tema la excitación siempre estaba detrás y de pronto en cualquier momento la conversación podía girar y ponerse caliente, muy, muy caliente. No entendía como esta mujer le ponía tan cachondo. Era algo animal, exagerado y al parecer era recíproco, ella tampoco entendía muy bien como podía ponerse tan cachonda, más que con muchos de sus amantes sin ni siquiera haberle tocado todavía. Annette no era su tipo y él no era tampoco el de Annette, pero se ponían a mil el uno con el otro.
Después de muchos correos, y de mucho correrse en la distancia, por fin, iban a verse.
El estado de excitación de Javier era tal que casi no podía centrase en el trabajo.

viernes 19 de junio de 2009

The Boss

Pasado Guadalajara hay, dirección Zaragoza desde Madrid, un par de curvas bastante cerradas para ser una autopista. Cuando la hicieron en su día, además, el habilidoso del Ingeniero de Caminos que la proyectó o el habilidoso Jefe de Obras que la construyó puso los peraltes al revés. No mucho, pero lo suficiente para que si ibas un poco más rápido de lo normal te dieras cuenta cuando tú coche se salía a toda velocidad por la tangente. Siempre que pasábamos por allí camino del colegio interno de Sigüenza mirábamos en las cunetas y siempre había un coche destrozado esperando a que se lo llevase la grúa. Coincidía que solían ser coches grandes de gran cilindrada. Luego, con el tiempo, arreglaron los peraltes. Ahora no sé si ni siquiera seguirán existiendo aquellas curvas.
Un día, íbamos por la misma carretera, pasadas las curvas, en una gran recta. A los lados se podían ver pequeñas y viejas montañas, totalmente planas en la cumbre, como si un cuchillo gigante las hubiera cortado. Es la ostia lo que puede hacer la erosión y el paso de millones de años. Me recordaban a esas montañas también cuadradas de algunos desiertos o del Cañón del Colorado.
Al final de nuestro campo de visión se apreciaba una gran sombra gris oscuro que cortaba la carretera de un lado a otro y se extendía a ambos lados hasta dónde alcanzaba la vista. Según nos íbamos acercando el aspecto de dicha sombra era cómo el de una cortina, una gigantesca cortina oscura a la que llegábamos de frente. Al otro lado no se veía nada, desaparecía la carretera, los campos y las montañas. De hecho una de las montañas de los lados estaba “cortada” por este fenómeno y sólo se veía la mitad.
Todavía no acertábamos a saber exactamente que coño era eso pero mi madre redujo la marcha por precaución.
Cuando casi podíamos tocarla sentí miedo. Avanzamos todavía a buena velocidad hacía ella y según pasamos nos cayó una tromba de agua cómo nunca había visto. Era una puta cortina de agua, perfecta, como si cayese desde una jodidamente alineada catarata invisible.
Mi madre frenó con cuidado y puso los limpias a toda velocidad, ni por esas. Era tal la cantidad de agua que caía que no se veía prácticamente más que sombras a unos 50 mts.
En la radio sonaba Bruce, “The Boss”, “Born in the USA”.


jueves 18 de junio de 2009

Me cago en dios.

Ay dios mío!
Será el dios de todos, o el del que se lo crea.
No, bueno, no sé. Era por decir algo y no cagarme directamente en dios. Por que como dios se caque en mí, voy a estar nadando en mierda hasta que me ahogue.
Dios ya se cagó en nosotros, en todos y cada uno de nosotros.
Ya, pero yo soy el único gilipollas que se queda en el mismo sitio esperando la siguiente deposición.

martes 16 de junio de 2009

Heavy Greatest Hits 80

Estoy en el bar “El Peñon”, cerca de Ciudad Jardín, en Mallorca. Me estoy tomando una cervecita con un colega hablando de la vida, y reconozco que él es mucho más optimista que yo. Sin embargo estoy disfrutando de la brisa del mar sobre mi cara, del gusto fresco y ligeramente amargo de la cerveza y de los ojos de una preciosa chica que tengo enfrente. Y espero ansioso que suene el teléfono.
Antes en el coche, camino de dónde estamos, teníamos puesta la radio y escuchamos “The final Countdown”. ¿Os acordáis? Ese producto comercial de lo más cliché del heavy de los 80. El grupo se llamaba “Europe”, y eran unos tíos guapos, embutidos en mallas de colores y flecos con mucho y muy afeminado maquillaje y unas estupendas cabelleras con permanente.
Jajajajajaaja, eran lo peor de lo peor, pero he de reconocerles dos méritos. El primero es que millones de personas tararearon el estribillo en su época y que aún hoy es reconocido y tarareado por sendos millones de personas.
Lo segundo, y mucho más complicado, es que YO, tarareé su estribillo en la época y aún hoy lo sigo haciendo y se me ponen los pelos cómo escarpias con esos predecibles toques de órgano, de guitarra y en su interminable solo.
La letra, ni puta idea, a parte del sabido título de la canción.
Disfrutadla e imaginad que la brisa del mar os acaricia la cara y estáis bien acompañados, sobre todo por la rubia que nunca traiciona, nuestra gran amiga Coronita.



domingo 14 de junio de 2009

Hijoeputa yo? Jajajajaja.

Dicen que cuando te hundes en lo más profundo debes de sentirte bien, por que ya lo único que puedes hacer es subir, o si eres pesimista quedarte como estás, pero nunca puedes estar peor.
Bueno, pues es verdad. Yo, no me creía que eso fuera un consuelo. Y la verdad es que es mucho mejor que un consuelo, es una puta liberación, es volver a tener el poder.
Cuando alguén te hace mucho daño, te putea dos veces. Una por el daño que te hace, y otra por el que te imaginas que te puede seguir haciendo.
Pero cuando esa misma persona traiciona tú confianza y tú buena voluntad de tal manera que sabes que ya has tocado fondo..., es cojonudo. Por que ya le has perdido el miedo, ya no puede hacerte nada peor, ya no tiene poder sobre tí, ya te da igual lo que te haga por que nada puede ser peor de lo que te ha hecho. Puede seguir intentando consciente o inconcientemente putearte, pero da igual, ya nada te va a doler. Y te sientes bien. Todas tus decisiones pasan de nuevo a ser tuyas, recuperas totalmente tú vida sin tener hipotecada una parte y esa persona pasa a ser algo así como un compañero de trabajo al que tienes que ver de vez en cuando, pero que no tiene ninguna influencia sobre tí.
Además en este caso te sientes aún mejor por que la traición a la que me refiero en definitiva es el uso de la mentira y el engaño para conseguir algo que si no me hubiera mentido no hubiera conseguido.
Los actos de esta persona han sido completamente irresponsables y yo sin embargo he actuado de buena voluntad.
No sé exactamente que le estará pasando a esta persona por la cabeza para comportarse como un adolescente de 18 años, la verdad es que no me esperaba nada parecido y aún menos cuando ya no tiene sentido mentir, se supone que somos adultos responsables y que tomamos nuestras decisiones y acatamos las del otro sin tener que recurrir a sucias manipulaciones.
Por todo esto, encima, lo que ha conseguido es , no sólo abrirme los ojos respecto a como es, sino también hacer que me sienta superior moral y eticamente.
Desde aquí le doy las gracias, por darme la puntilla que necesitaba para olvidarla, por romper los pocos lazos de poder que podía tener sobre mí y por hacer que me sienta mejor persona que ella.
Gracias.
Gracias.
Gracias.



jueves 11 de junio de 2009

Comics Salvajes

Bueno Comics Salvajes o El Gruñiverso o Asociación Cultural Grouñidos Salvajes... o como coño queráis.
Hace tiempo que esta peña está publicando dibujitos bastante chulos y que hen empezado una serie que a mí particularmente me hace bastante gracia. El Monigote Zen y El Maestro Zen.
Os dejo una de las últimas viñetas que me moa un huevo y parte del otro, y de regalo os dejo una caricatura que me hizo en su día uno de los componentes de la asociación. Ya le dije en su día por correo que si yo fuera El Rey Sol le mandaría cortar la cabeza por hacerme con tanta nariz, pero bueno ya sabési nariz grande....jajajaja.
Pinchad en la imágenes para verlas en grande.





viernes 5 de junio de 2009

La novela

-Buenos días.
-Buenas.
-¿Dónde quieres que nos pongamos?
-Aquí mismo. Dijo señalando un rincón con una pequeña mesita oriental y un par de butacones de piel muy desgastados.
- No sé que lo diga el fotográfo, él es el que tiene que saber mejor qué ángulo y que iluminación es la correcta.
- Por mí no os preocupéis toda la sala está bien de luz y hay buen plano casi desde cualquier sitio.
El fotográfo era un chico de unos 25 años despeinado con un montón de bartulos colgando del cuello y que poco a poco iba dejando por el suelo tirados cómo la ropa de una striper haciendo su espectáculo.
Quién me hablaba era un periodista que estaba trabajando freelance para una revista de literatura francesa, pero era de Soria.
Nos sentamos, me cogí una cerveza, de la neverita auxiliar del estudio, ofrecí con la mirada y me contestaron con leve gesto de mano que no. Abrí la ventana, cogí lentamente el paquete de tabaco, mi zippo y después de dar esa primera calada con sabor a benzina y echar el humo por encima de mis ojos mientras lo veía escapar por la ventana me lanzó, casi por sorpresa la primera pregunta.
- ¿Cómo alguién completamente desconocido en el mundillo literario es capaz de escribir una obra de arte, y encima no sólo lograr publicarla, sino que encima sea un exito de ventas en varios países?
- Una vez estabámos celebrando un cumpleaños en casa de un amigo. Una casita medio abandonada en un terreno que antes era campo y ahora estaba siendo poco a poco absorvido por la ciudad. Estabámos todos sentados alrrededor de una mesa rectangular, ya bastante calientes de alcohol, después de la cena. No había música pero de todas maneras estabámos de cachondeo. Alguién empezó a tocar acordes de una guitarra y sonó bastante aflamencado. Entonces, de pronto, yo me arranqué con un "quejio", uno de esos gritos rotos típicos del flamenco más profundo. De verdad, un grito que podía haber salido de la garganta del mismísimo Camarón. Todos se callaron, flipaban, no concebían que de mí pudiese salir aquello tan cargado de arte y de sentimiento. Pero ya está. Al "quejio" no le siguió ningana estrofa perfectamente modulada, ni nada más. Todo el arte gitano que tenía en mi cuerpo, acumulado tal vez en generaciones, salió aquel día, de golpe.
Con mi novela creo que ha pasado lo mismo. Soy un tipo normal, tirando para espabilado y habilidoso en ciertas cosas y que de vez en cuando tiene una inspiración, pero ya está. No creo que después de esto venga ninguna obra de arte más.
- Espero que se equivoque, he leído su blog y también hay destellos en la oscuridad. Además a dejado a cientos de miles de lectores con el corazón en un puño, el final no es precisamente lo que se podría llamar concluyente.
-En realidad yo no he dejado a nadie con el corazón en un puño.
_ ¿Va a darnos una clave que deje el final resuelto sin escribir una segunda parte?
_ No.
- ¿Esta insinuando que no ha escrito ud. la novela?
- Ni yo ni nadie.
- ¿Que?
- La novela, esta habitación, el cigarro que me estoy fumando ud y el fotógrafo son fruto de mi imaginación. Cómo le dije antes soy un tipo normal, tengo un blog y escribo, nada más. No soy el autor de ninguna obra de arte.
Me miró asombrado cómo quién escucha a un loco, miró al fotógrafo como preguntándole que coño hacía y este encogió los hombros a modo de respuesta.
Entonces la habitación comenzó poco a poco a difuminarse, a desaparecer. El tío empezó a mirar asombrado a su alrrededor, luego me miró a los ojos fijamente y comprendió aterrado que yo decía la verdad.
Nunca olvidaré su expresión de pánico mientras desaparecía detrás del humo de mi última calada al cigarro.
Me levanté, cerré la ventana, apagué la tele y me fuí a dormir.
-

jueves 4 de junio de 2009

Love Gun

Para poner una de cal y otra de arena pensaba hacer también una entrada en la que iba a poneros una canción que se llama "I've got my number, why can't be used?", de la que por cierto no me acuerdo ni del nombre del grupo. Me ha sido imposible encontrala, cuando vuelva a casa miraré por las cintas viejas y a ver si la saco de internet. Pensaba poner esta canción por que aprovechando la letra iba, como en "Ford Fairlane" a hacer un "llamamiento a todas las adolescentes vírgenes para que se pasasen por mi oficina con un bote de vaselina en la mano". Bueno yo lo iba a hacer extensivo a toda tía buena de entre 18 y 35 años. Pero en vez de adornar mi llamamiento con la primera y esquivadiza canción, lo tendré que hacer con una mucho más conocida y accesible de "Kiss", "Love Gun", ya sabéis chicas, estoy cargadito de amor. Podéis contactar conmigo en la sección de comentarios. Gracias chicas y no escríbais al mismo tiempo que hay para todas y además bloquearéis el servidor de blogger.

Sabina y yo.

De Sabina se ha escrito mucho. Tiene grandes enemigos y grandes admiradores. Por ejemplo los antitaurinos tienen una diana fácil, le gustan los toros, todo el mundo comete errores. Sabina surgió como artista en lo que se ha llamado La movida Madrileña, pero él mismo se autoexcluye de esa corriente cultural. A él por aquellos años, y durante bastante más tiempo le ha ido mucho más la “farra” y el cachondeo y para eso se juntaba con cualquiera, los de la movida según él era un círculo de snobs bastante cerrado. Aparte, sus fuentes musicales bebían de otros manantiales, aunque las letras en temática pudieran ser tan irreverentes y rompedoras como las de la movida. En realidad, ya desde “La Mandragora” siempre ha sido un cantautor canalla con su puntito de humor y de cinismo. A mí me mola, en realidad no hay casi ningún estilo musical que menosprecie o que no tenga por lo menos 1 ó 2 representantes que me gusten. Menos el reggaeton.
Anecdótas sobre sabina hay mucha gente que puede contar muchas y mejores que la mía, que ni siquiera es mía, es de mi madre. Ella, en una época siendo yo pequeño vivía en un piso en la Calle Mayor, y Sabina era vecino de la finca. Más de una y más de dos y tres veces se lo cruzó por las escaleras y vio cómo le tenían que subir a rastras. Generalmente entre dos mujeres, hijoputa.
Sabina, a parte de escribir canciones y cantarlas, con el tiempo, también ha escrito otras cosas, incluso para un periódico y también se ha dedicado a dibujar. Sus límites artísticos han crecido, jeje, va camino de ser el artista total, con sus limitaciones, como todo el mundo, claro.
Amante de la juerga de sobra reconocido estuvo a punto de palmarla y según cuenta ha tenido que dejar el tabaco y la “farla”, y aprender de nuevo a escribir sin ese puntillo al borde de la incineración. Pero se niega a dejar el whiskey. Es seguidor hasta la muerte de “Juanito Caminante”.
Lo bueno de Sabina es que ha vivido mucho, y que escribe de lo que vive. Por lo tanto tiene una canción para casi cualquier cosa y estado de ánimo.
Yo ahora os podría decir 10 ó 12 que describen en mayor o menor medida cosas que me pasan ahora y sentimientos que tengo. Pero me voy a quedar con la más obvia y menos original. Disfrutadla.



Bueno, y de propina esta otra que también está muy acorde con mi estado actual.



Y muchas más, pero bueno, no voy a ponerlas todas, no?.

lunes 1 de junio de 2009

Cosas de la edad




Debe de ser la edad. Uno ya está un poco cascado y cuando junta demasiado alcohol, algunos petas y las sinuosas curvas de la carretera acaba potando. Pero no potando como antes. Antes potabas, te encontrabas mal, un poco mareado, el estómago revuelto, te daban algo de azúcar y ya está. Se te quitaba el color blanco de la cara y a vivir que son dos días.
Ayer poté de otra manera. Tengo una piedra en el riñón y de vez en cuando me da un cólico. La sensación es cómo si te clavaran un puñal y retorcieran, al mismo tiempo el estomago da vueltas cómo si de una montaña rusa se tratara, los brazos y las piernas tiemblan y sientes cómo una sensación de cosquilleo, te quieres morir, doblado, el vómito no cesa aún cuando ya no hay nada para vomitar.
Bueno, pués ayer poté así, lo que pasa es que el vómito no me lo había provocado la piedra y por lo tanto no me dolía el riñón, sólo un poco, supongo que por que se había removido. Pero la sensación de morirte, de echar hasta el alma, de que el cuerpo se abandona y las fuerzas se escapan por el desagüe fueron cómo diez veces más intensas.
Creí que me moría, de verdad. Al final el compi de turno tuvo que recogerme como pudo de la jardinera de la casa del otro colega, me metió en el baño y después de mojarme la cabeza y de beber un poco de naranjada me recuperé lo suficiente cómo para seguir bebiendo whiskey, fumando porros y bailando en dos o tres garitos.
¡Vamos hombre, cómo que voy a dejar yo que mi cuerpo me joda las ganas de marcha!

Encuentros



Llevaba ya cerca de un mes conectado a una página de Internet para hacer amigos, buscar pareja, de todo un poco.
Se había ingresado con un nombre falso y había abierto otra cuenta de correo electrónico que había desviado hacia la suya para recibir los mensajes del portal.
No había publicado foto y sólo se la enviaba a gente con la que ya hubiera conversado un par de veces y le interesase.
Al principio, solo hablaba con perfiles que tuvieran foto, pero por último había perdido sus primeras exigencias y charlaba con casi todo el mundo, a veces se llevaba gratas sorpresas.
Hoy se había conectado Rizos 25, una chica con la que llevaba hablando casi dos semanas. Era muy simpática, se llevaban muy bien, reían y se contaban, de buen rollo todas sus cosas. Sospechaba que había salido, como él, de una relación anterior bien larga y complicada, pero ninguno hablaba del tema.
Todavía no se habían visto ni en foto, ninguno de los dos quería dar el primer paso, como si se fuese a romper la magia.
Era impresionante en todas las cosas que coincidían, en la manera de complementarse, lo bien que se llevaban tras largas conversaciones por el chat.
Decidieron quedar a ciegas, quedar un día a una hora, lo típico, llevaré chaqueta de cuero negra y casco de moto, ah pues yo me pondré una blusa amarilla y una cazadora blanca, soy bajito y moreno, soy bajita y rubia.
Llegó el día, vio a una chica rubia, con rizos, chaqueta blanca y blusa amarilla, ella le vio a él, chaqueta de cuero, casco de moto, bajito y moreno, bajita y rubia.
La expresión de sus caras era para hacerles una foto, ella era su ex…
Se sentaron y empezaron a hablar y a reir.

domingo 31 de mayo de 2009

Los Informáticos

Hoy he de reconocer una cosa. Soy hábil con los ordenadores,pero no demasiado, lo justo, como casi en todo.
Afortunadamente tengo colegas y colegas de colegas que son informáticos,o ingenieros de redes o cosas así que a la gran mayoría de los mortales nos suenan a chino.
Gracias a un compañero de trabajo de un amigo, del que no voy a publicar el nombre por razones obvias, estos días de estreno de nueva casa y previos a la contratación de una linea de internet puedo publicar,leer y hasta hacerme pajas por que ha sido capaz de piratearme la señal de un par de wifis cercanas a mi casa.
Tendré que contratar una linea por que para descargar la cosa va justa, pero todas las entradas y las pajas de estos días van a su salud, sin mariconeos eh?
Venga gracias tío, que creo que aparte de la pizza y de la cerveza ni siquiera te las dí el Jueves.

lunes 25 de mayo de 2009

Amor Verdadero IV. Conclusión.

Hoy han pasado cinco años desde lo del “diablo Blanco”, que es nombre con que le bautizó la prensa, sensacionalista o no.
Estoy ciego, sí. Tengo una pensión, que estoy seguro que no hubiera sido tan generosa de no ser mi caso tan conocido públicamente. Aún así, creo que me la merezco, estoy bastante hecho polvo físicamente y todavía sueño a diario con todo lo que pasé en aquel sótano.
Recuerdo especialmente lo del hueso del brazo, lo de los ojos y los clavos ardiendo y lo de arrancarme los dientes con unas tenazas.
Recuerdo la máscara y lo que me decía que jamás le iban a encontrar aunque se hubiera estado paseando vestido de blanco por toda Palma. Tenía razón, cuando alguien va vestido tan llamativamente nadie recuerda su cara, sólo su indumentaria.
Recuerdo cómo en un paréntesis entre un “juego” y otro de la tercera sesión tuvo que soltarme para pasarme del potro a la camilla, iba a comprobar si era capaz de quitarme dos costillas y conseguir que siguiera vivo y consciente.
Me dejó muy cerca de la mesa del instrumental, demasiado cerca, y todavía no me había atado la mano buena. Se descuidó, pensaba que yo era ya, sólo un despojo de carne sin verdadera consciencia, pensó que me había anulado totalmente. Creo que había decidido matarme de todas maneras pasase lo que pasase, se lo notaba en la voz, cada vez más de loco, si cabe. Su supuesto experimento ya le traía al fresco.
Yo entonces no lo sabía, pero él mismo se lo había cargado por ir de sobrado, por tener demasiada prisa, por gritarle al mundo lo que era capaz de hacer y lo que tenía en mente.
Había grabado las sesiones y una explicación de sus planes conmigo en vídeo y se las había mandado a C. metiéndolas en nuestro buzón. Eso ponía en sobre aviso a la policía y convertía a C. en la mujer más protegida de España, imposibilitando su secuestro y por lo tanto la segunda parte del plan.
Mi madre murió, una insuficiencia cardiaca. Murió de dolor y de pena.
Estudiaron la pista de audio del vídeo, como en las películas y gracias a Dios encontraron los suficientes datos cómo para dar con mi paradero.
Recuerdo un golpe y un montón pisadas y de gritos, y una voz que gritaba que estaba vivo y otra voz diciéndome que estuviera tranquilo, que me iba a salvar, que aguantase.
Recuerdo la primera vez que vino a verme C. recuerdo cómo conseguí que se marchara corriendo y llorando. Le dije que no la quería, que no había hecho esto por ella, que no quería que volviera conmigo por pena, le dije que era la persona que más odiaba en el mundo, que se fuera, que los si había tenido fuerzas para no volverme loco en aquel sótano y en aquel hospital, si tenía fuerzas para seguir vivo era para eso, para vivir mucho tiempo, lo suficiente cómo para poder mearme en su tumba.
No me hizo caso y volvió una y otra vez y nos vimos todos los días durante más de 1 año, y al final el odio dejó paso a la verdad. Y la verdad es que seguíamos queriéndonos. De otra manera, y con muchas cicatrices, pero amor al fin y al cabo.
- C. traigo el correo. Dime si ha llegado la carta del seguro del coche, que no sé si tenemos pasta.
- Ahora lo miro, ¿Dónde has puesto las mochilas de los niños para natación?
- En el cuarto, al final detrás de la estantería ¿Qué es esto?, ¿Un sobre cuadrado?
- Trae.

Se hizo un silencio sepulcral.

- ¿Qué carajo es C.?
- Un CD grabado.

Sweet Dreams



Al final de la primera sesión me quería morir. No sabría explicaros que es lo que me dolió más. Lo de la electrificación fue cojonudo, pero lo peor no eran las descargas, lo peor era el dolor muscular y de huesos que tenía después. Creo que me partí las muñecas. Lo de la sosa cáustica era como en la pelí de “El Club de la Lucha”. Un dolor intenso, un quemazón indescriptible. Encima el tío iba de listillo y me hizo una quemadura por cada letra del nombre ce C, con la forma de la misma, dos en las caras internas de los brazos, dos en las costillas, dos en las caderas y dos en la cara interna de los muslos. Dejó que se quemase la carne hasta llegar al músculo. Ahí es cuando el dolor me empezó a dejar pensar, entre quemadura y quemadura. Lo de las uñas fue una tontería en comparación con lo anterior.
Pensaba, pensaba en la salida de esto. Pensé en matarle, en golpearle de cualquier manera, pero era imposible, estaba muy bien atado y no tenía fuerzas ni para tirarme un pedo. ¿Cuáles eran las opciones? Lo más seguro es que uno de los dos muriera. De entre esas opciones había que elegir entre que los niños crecieran sin un padre o sin una madre. La mejor es que crecieran sin padre, pero eso suponía morir yo. No creo que C. aguantase todo esto, ni siquiera los 5 primeros minutos de la segunda sesión. Lo cual sólo me dejaba una salida, tenía que ser yo quién aguantase, pero no podía quedarme a medias, si me quedaba a medias lo más seguro es que muriese C. y que su muerte y el criar a dos niños yo sólo cayese sobre mí, aparte de sobre este hijoputa.
No podía pensar con claridad, ya me daba todo igual, lo más fácil sería claudicar y Dios dirá, pero me jodía dejar mi destino, el de C y el de mis hijos estuviese en manos de este fantoche vestido de blanco.
Decidí ir a por todas, apostar todas mis fichas al rojo y rezar para tener fuerzas.
- ¿Que, el señor se ha pensado si quiere decir Basta?
- No estoy seguro de…
- Pues te puedo refrescar la …
- …de si prefiero mandarte a la mierda o decirme que me la chupes.
- Jajajajaja, supongo que eso es que prefieres esperar a claudicar mañana. Bueno voy a curarte las heridas y a ponerte un gotero con medicación, básicamente antibióticos y suero.

Cuando me desperté estaba atado con correas de cuero a una camilla metálica. A mí brazo izquierdo estaba conectado un gotero. Me había vendado las muñecas, todos los dedos de manos y pies, las quemaduras provocadas por la sosa y veía que en diversas heridas que me había hecho con el colchón durante las descargas había aplicado yodo. Menudo hijoputa, me jode vivo y después me cura. La historia de todo esto no era sólo la tortura, era pasar la noche en vela esperando que apareciese otra vez. Era dejarte tiempo para comerte la cabeza con lo que ibas a hacer al día siguiente, era imaginar que se le podía ocurrir mientras veías la camilla de instrumental, era pensar en C y los niños, era aguantar el indescriptible dolor que salía a borbotones de cada centímetro de tú cuerpo y era pensar en cortarte la lengua con los dientes para morir desangrado y acabar con todo y decidir que no porque no sabes qué podría ocurrirle a c y los niños si le jodes el experimento a este hijoputa.

El segundo día fue mucho mejor. Llega un momento en el que tú mente ha conseguido casi evadirse, tu consciencia está atenuada, latente, detrás agazapada detrás de tanto horror, ya te da igual todo, no piensas en nada, sólo sabes que tienes una meta, aguantar y ya no te acuerdas ni de para que. Te folla por el culo con un dildo con pinchos, te secciona la carne del antebrazo para dejarte al descubierto el hueso y serrarlo lentamente, te deja respirar un poco mientras se dedica a leerte correos privados de la pareja, o ex pareja a la que intentas salvar y mientras te dice que no merece la pena que luches por alguien que te ha hecho esto. Mira con quién ha estado, mira dónde ha estado, mira lo que ha hecho, mira lo que piensa, mira lo que dice… pero lo que no sabes es que ya no luchas por ella, ni por los niños ni por tu vida, luchas sólo para llevarle la contraría a este hijoputa, luchas esperando el momento en que se despiste y matarle, todo tú ser se concentra en odiar y el odio te da fuerzas para seguir.
Ya casi ni reaccionas cuando te mete un sacacorchos por la rodilla, o cuando te cuelga de un gancho para carne y al mismo tiempo te desolla con un látigo para después echar sal en las heridas.
Te despierta una y otra vez y ya tienes yagas en la nariz de la veces que ha usado las sales olorosas y otros productos para devolverte a la consciencia.
Termina una sesión y ya no te duerme para hacerte las curas, limpia las heridas con agua y jabón llevándose por el camino trozos enteros de costra, carne y vendas. Gasa, yodo y vuelta a vendar, gotero y cama metálica con correas de cuero. No puedo más.
Me vuelve a preguntar.
- ¿Basta ya?
- Mmmnnno
- ¿Qué?
- ¿Me puedes rascar… la espalda, me…. pica…. mucho?
- Mañana te la rascaré, no te preocupes.

A ver si con suerte mañana estoy muerto. Creo que voy a desmayarme, menos mal.
Me despierta de mi inconsciente sueño con una ducha de agua helada. Debía llevar bastante tiempo observándome, por que me doy cuenta de que ha preparado una especie de soplete y tiene varios clavos al rojo vivo y unas tenazas.

- Hoy la cosa va de fuego y de lo que quieres y lo que no quieres. Leí en tú blog que no querías tener ojos para no verla, algo así cómo buscar una cuchara de la cuenca de tus ojos.
- Leíste mal, el prota de esa historia no era yo. Además, no se arranca los ojos por que no serviría de nada, seguiría viéndola en su interior.
- Ya, pues ahora vas a poder comprobar si el prota de tú historia tenía razón.

Amor verdadero II




Hace frío, empiezo a tiritar.
Me empiezo a encontrar muy mal, tengo aparte de la sudoración unas tremendas ganas de vomitar. Debe de ser por la subida de adrenalina, me siento palpitar el corazón dentro del pecho.
Termino vomitando y cagándome por las patas abajo.
Se oye ruido al otro lado de la puerta, dejo de escuchar nada, sólo miro a la puerta y siento bombear mi corazón en las sienes.
Entra un tío, alto, todo vestido de blanco, un mono de trabajo blanco, un delantal de plástico blanco, unas zapatillas blancas y una máscara de cuero con cremalleras también blanca.
- Buenas tardes Sr, del Valle.
Recupero como puedo la compostura, levanto la cabeza, respiro hondo, me tranquilizo.
- Buenas tardes Blancanieves.
- Jajajaja, ya veo que conserva su sentido del humor, le va a hacer falta.
- Supongo que tendrá muchas preguntas y miedo, no?
- Sí, ¿Qué es el ser, que es la esencia, que es la nada, que es la eternidad? Pero no creo que ninguna me las pueda contestar un fantoche vestido de blanco.
- No me subestime, puede que se llevase alguna sorpresa. Me refería a preguntas más mundanas. Qué hago aquí, y que va ud a hacer conmigo, me parecerían preguntas más propias de ud en su situación.
- No necesito preguntar eso, ya veo que está deseando contármelo. De todas maneras, las justificaciones que un demente pueda inventar para secuestrar a alguien y hacerle lo que quiera que piense hacerme con toda esa mesa de instrumental no creo que sean muy originales. Creo que ha visto demasiadas películas y seguramente será un acérrimo seguidor de “Saw”, no necesito más.
- Genio y figura hasta la sepultura, jajajaja, pero no se preocupe no voy a matarle. Eso sí, va a sufrir cómo sólo pocos seres humanos han tenido el privilegio de hacerlo, y cuando termine con ud, se sentirá más vivo que en toda su vida.
- Debería darle las gracias y todo, no te jode.
- Sí, voy a cambiar su vida, deje que le explique. He estado mucho tiempo buscando sujetos para mi pequeño experimento sociológico, hasta que os encontré a vosotros.
- ¿Os?
- Ya veo que le va picando la curiosidad. Sí, ud y la señorita CY. Le explico. He estado vigilándoles durante unos 6 meses. Les encontré en Faceboock, me llamaron la atención y me metí en sus correos personales, en su historial de navegación por Internet, sé todo sobre uds, sus deseos, sus carencias, sus amores, sus problemas de pareja, todo. Se me revelaron como los sujetos perfectos. Una crisis de pareja de libro. Y aquí es dónde empieza mi experimento. Mi experimento trata sobre el amor, quiero descubrir qué es el amor y cómo funciona. Y voy a poneros a prueba.
- Debe de estar mal documentado. Yo, puede que sí que siga enamorado todavía, pero estoy intentando con todas mis fuerzas olvidarla, pero ella…no sabe nada, y si no sabe nada es que no está enamorada, así de fácil. Le he ahorrado todo el experimento.
- Jajajajaja. No, hay que comprobarlo. Todo buen científico sabe eso. Mira, te he secuestrado y te voy a torturar durante tres días en sesiones de 4 horas diarias. Al final de la primera sesión te preguntaré si quieres que sigamos al día siguiente. Con un simple basta pararé. En el segundo y tercer día te haré la misma pregunta cada 5 minutos.
- Basta.
- No, al final de la 1ª sesión y además, falta lo más importante. Si aguantas los tres días, todo se acaba ahí, te salvas tú y ella y no empezaría la segunda parte del experimento. Pero si dices basta, te meto en una jaula, te amordazo, y te pongo en un lugar desde el que puedas ver como después de secuestrar a CY le propongo el mismo experimento que a ti. Si ella aguanta los tres días os salváis los dos. Si aguanta menos que tú, muere ella y si aguanta igual o más pero sin llegar a los tres días, mueres tú.
- ¿Y que pretendes demostrar con eso?
- El amor verdadero, por encima de la vida, la muerte y el dolor.
- Está ud cómo una puta cabra.
- Puede. Mira, te explico en que va a consistir la sesión de hoy. Cómo ves estás atado a una estructura de metal, que ahora mismo voy a mojar con una manguera, así de paso limpio toda tú porquería. Lo de raparte ha sido para no oler a pelo quemado. Voy a electrocutarte durante un buen rato. Después pasaremos a quemaduras con sosa cáustica. Luego voy a practicar mi técnica de ahogamiento y para terminar voy a arrancarte las uñas de pies y manos. No te preocupes por si te desmayas y te lo pierdes, te reanimaré con sales y seguiremos juntos en esto. Y no te preocupes por morir de una infección. Te cuidaré las heridas y tengo un montón de antibióticos.
No me dejó ni contestar, de todas maneras no sabía que podía decirle. Empezó a mojarme con la helada agua de la manguera. En mi cerebro sólo sonaba una palabra, basta.

domingo 24 de mayo de 2009

Amor verdadero I




¿Jueves?
Me despierto.
Abro los ojos y una luz cegadora me impide ver nada. Es un flexo que me da directamente en los ojos.
Me duele un montón la cabeza.
Parpadeo varias veces, mis ojos se van acostumbrando, y con los párpados medio entornados y mirando hacía los lados de la luz voy descubriendo dónde estoy, lo que hay a mi alrededor y cómo estoy.
Al principio no comprendo nada, me duelen las muñecas y los tobillos, y enseguida me doy cuenta que es por que estoy atado al armazón de muelles de un antiguo colchón, de pie, apoyado en una pared. No tengo un solo pelo en todo el cuerpo, ni en la cabeza. Un escalofrío recorre mi espina dorsal mientras veo medio entre penumbras una mesa llena de todos los objetos raros y punzantes que podáis imaginar. Botellas con diversos líquidos, botes de sosa caústica, cuchillos de todas las formas y colores brillantes e inmaculados...
Al otro lado hay una bañera, llena hasta el borde. Un par de sillas, ganchos para colgar carne, un generador eléctrico...
Joder, esto parece el sueño de un director de cine gore, tengo tanto miedo que no puedo ni gritar. Chorros de sudor frío caen sobre mis ojos y resbalan por mi espalda. La nota incómoda la pone el hecho de que no me puedo limpiar los ojos aunque me escuezan, ni rascarme la raja del culo aunque, con el sudor, me pique.
Hay un puerta en un lateral, y hay luz al otro lado.

Martes.
Piiiiiiiii, piiiiiiiiiiiii, piiiiiiiiiiiii. (Ruido de telefonillo)
Piiiiiiiii, piiiiiiiiiiiii, piiiiiiiiiiiii.
- Joder, ¿Dónde te has metido?
- ¡Y papá mamá?
- No lo sé, vamos a casa.
- (No está en casa, no me ha cogido el teléfono en toda la mañana, no ha ido a la oficina, ¿Dónde coño estará?. Espero que no haya hecho ninguna tontería)
- ( Llamada de teléfono) Oye, papá, trae a mamá para que se quede con los niños y vente conmigo a casa de Dani, no me abre la puerta y estoy preocupada, tampoco me coge el teléfono desde ayer.
- Pero, ¿Qué que pasa, no aparece por ningún lado?
- No.
- ¿Esta mañana has llamado al trabajo?
- Sí, pero tampoco sabían dónde estaba.
- ¿Y te has quedado así tan pancha? ¿No tienes llaves de la casa?
- No.
- Pues ve llamando a los bomberos mientras tu madre y yo vamos, rápido.
- Vale.

En la casa no había nadie. Faltaba su casco y su maletín del trabajo. Había una taza sucia del desayuno en la pila de la cocina, una lavadora puesta, su medicación estaba en un armarito de la cocina y todo parecía indicar que había salido cómo cada día en dirección al trabajo. Con la copia de las llaves que había en la casa fueron al parking dónde dejaba la moto y no estaba.
Unos días después encontraron la moto en Son Banya. Los chavalitos que la tenían contaron que se la encontraron tirada en un camino dirección Son Ferriol, y que le hicieron el puente para jugar.
La semana siguiente, encontraron su casco en la carretera de Manacor. Unos excursionistas encuentran su ropa en Lluc. Un barrendero encuentra su documentación en Port d’Alcudia. A estas alturas la policía ya no sabe que decir, han pasado dos semanas y se le ha buscado por tierra, mar y aire. No hay ni una pista y el caso, por su extrañeza tiene repercusión nacional.

Sábado.
Fin de semana sin los niños, por fin me toca a mí irme de fiesta.
Estamos en un bar de “Gomila”, el “Tunnel”, un garito de góticos y similares. Los colegas estuvieron hace dos fines de semana y se la pillaron bien gorda. No tendrá nada que ver con el local, pero me apetecía venir a mi también. Mientras que me prometieran que no iban a estrellar el coche cómo hicieron la última vez. La música mola, me recuerda a cuando era más joven e iba en Madrid a sitios cómo Brujas.
Estoy absorto con mi “Ballantine’s” mirando a ver si alguna piba potable cuando desde el fondo del local veo a un tío la mar de raro, y ya es decir en un sitio así.
Rubio de bote, blanco cómo la leche, vestido con traje, chaleco, pantalones, corbata, camisa y zapatos de un blanco inmaculado. Joder, si llega a ir descalzo y a tener un par de añitos más sería el diablo de la peli de Constantine. Menuda mierda de peli en comparación con el cómic.
Me mira, me guiña un ojo al tiempo que me saluda, se da la vuelta y se va por la puerta.
Como sea marica y pretenda que le siga va apañado.

viernes 22 de mayo de 2009

¿Dónde dormiste la última noche?



Tiene agujetas en el brazo y en las dorsales.
¿De qué preguntaréis?
De cascarse pajas.
Los antidepresivos tienen ese efecto. Uno está deprimido y abatido y decide ir al médico que te manda una pastillita al día por las mañanas. El primer efecto palpable es una terrible sequedad de boca que le obliga a beber ingentes cantidades de agua.
Lo segundo es una resistencia asombrosa en el sexo. Te empalmas, pero tardas bastante en correrte, y cuando lo haces no es cómo siempre, es mucho más intenso y con una desorbitada cantidad de semen.
La cosa está bien cuando follas. Ya lo ha probado. Claro, la fémina en cuestión flipa con tú aguante. Lo malo es cuando estás sólo, que encima te cuesta todavía más concentrarte, con lo cual el acto liberador de la masturbación se prolonga casi indefinidamente en el tiempo, teniendo a veces incluso que desistir.
Por eso tiene agujetas.
Nuestro protagonista está de nuevo en esa etapa onanista olvidada un tiempo por la acumulación de estrés. Pero el deseo ha resurgido de nuevo con gran intensidad. Ha surgido cómo único elemento liberador en su vida.
En su perra vida de oficinista.
Nuestro oficinista va caminando por la calle y lo único que mira son mujeres atractivas ligeras de ropa al comienzo del verano. Lo único que imagina es a esas mujeres en un millón de posturas sobre la cama, el sofá, la lavadora, la mesa de la cocina, un taxi…pero al final sólo tiene ojos para una.
Nuestro oficinista planea sacarse los ojos.
Pero sabe que no servirá de nada, así que para que molestarse en buscar una cuchara del tamaño de sus cuencas oculares.
Nuestro oficinista piensa en cortarse el nabo.
Pero sería tirar el dinero del piercing que se hizo hace tiempo.
Nuestro oficinista cree que ha encontrado la solución.
Tiene que hacerse una lobotomía.
Pero no sabe exactamente que cantidad de corriente debe aplicarse al cerebro.
Ya está, engancharse al opio o a la heroína para olvidar.
No, es muy caro.
Nuestro oficinista no tiene respuestas, sólo preguntas. Y no hay nadie que sepa responderlas.
Él sabe que no ha hecho nada malo, pero eso no le va a quitar las agujetas.
Nuestro oficinista recupera la compostura, levanta la cabeza y se siente de nuevo un poco mejor. Se fustiga a sí mismo para recuperar la vitalidad y la alegría.
Nuestro oficinista se encuentra ahora mucho mejor.
Sale a la calle y se come el mundo.
Sale altivo y con decisión.
Yo soy bueno, soy el mejor. Se dice a sí mismo.
Y se lo cree.
Y encuentra respuesta a algunas preguntas.
Y escucha música, y recuerda, y sube y baja y ha quedado a tomar café con un nuevo contenedor de preguntas.
No sabe si es lo que busca, el tiempo dirá.
El tiempo, por sí sólo, resolverá todas las preguntas.
Si pudiera se follaría al tiempo para joderle igual que le está jodiendo a él.
Lo jodería lentamente, sin prisas. Cómo si cada segundo fuesen 5 minutos. La misma sensación de los últimos meses.
Soy un buen chico, se dice.
¿Por que es tan difícil ser feliz?
¿Por qué hay crisis de los treinta en mujeres que creen que no han vivido lo suficiente para tener esa edad, o que no han vivido cómo querían vivir?
¿Por qué la gente se arrepiente de las decisiones que ha tomado en los últimos años y ahora tiene la cabeza tan sólo llena de preguntas y no saben nada y no tiene respuestas ni amor en el corazón?
Nuestro oficinista sabe cual es la solución.
Sólo ha de seguir caminando y seleccionar cuidadosamente a quién se cruce en su camino.
Sólo ha de buscar un contenedor de preguntas, sin preguntas, vacío.
Vacío no significa imbécil, significa que tenga las ideas suficientemente claras para no joder al prójimo.
O eso, o seguir camino sólo y con agujetas.
Pero ahora está tranquilo.
Ahora ya está preparado para ser, de nuevo, feliz.
Aunque sea mentira.
Pero ahora tendrá que ser una mentira mucho mejor contada, ahora ya no se cree cualquier cosa.
Nuestro oficinista va a jugar a la lotería, a ver si el dicho es cierto.

jueves 21 de mayo de 2009

Friday I'm in LOVE

Te…
…Quiero…
…Mucho.
Tres mensajes de móvil enviados, cómo para darle importancia a cada una de las palabras que forman una frase que en la mayoría de las ocasiones no tiene sentido y se dice sin sentimiento. Tres mensajes para darle cuerpo a esa frase, para intentar trasladar sinceridad y sentimiento de alguna manera.
Una canción.



Parpadea, abre y cierra los ojos cómo para despejar su cabeza.
Deja el móvil encima de la mesita de noche y espera mientras se apaga la luz de la pantalla.
Se da la vuelta y se abraza muy fuerte a su nueva compañera, como para no perderla, también.
-¿Qué haces? Pregunta ella.
-Nada.
Y se despiertan.
Y hacen el amor.
Y se duchan juntos a las 5 de la mañana y ríen y olvidan cada uno todo lo que tienen que olvidar.

miércoles 20 de mayo de 2009

Nothing Else Matters

Me levanto con taquicardia.
Soñaba que estaba en un sitio de piercings y tatuajes y que me iban a hacer un agujero en la oreja. No entendía nada, yo no quería hacerme otra perforación. La chica con bata blanca se acercaba y me cogía la oreja y decía de hacérmelo en el cartílago por que ya tenía el lóbulo con dos y entonces iban a estar muy juntos. Yo sólo recordaba lo que me dolió una vez que me lo hice ahí y que al final se me infectó y me lo tuve que quitar. No podía hablar, estaba a punto de reunir fuerzas y decirle que no, de pedirle explicaciones, de preguntar ¿Qué coño hacía yo allí?, cuando me desperté en mi cama.
Miro al pié de mi cama y veo a mi perro, babeando y pidiéndome con la mirada que le saque YA a la calle.
Decido quedarme cinco minutitos más.
Recuerdo, sin venir a cuento, un caluroso día de verano haciendo el amor encima de una toalla entre las dunas de una playa de Huelva.
Me levanto y me ducho al ritmo de Metallica, uno de los mejores grupos del mundo, un trallazo para mi mente embotada tras una larga noche. Cambia la canción y se me ponen los pelos de punta con el “Nothing Else Matters”, no puedo evitarlo, es escuchar esta canción y subirme un cosquilleo por la espalda y sentir un levantar de pelillos en los brazos…me encanta esta canción. Es la mezcla perfecta entre fuerza y melancolía, entre contención y estar a punto de romperlo todo. Muy parecido a como me siento ahora.
Disfrutadla como yo.

jueves 14 de mayo de 2009

Canutos sin hacer



Estábamos en la escuela, tirados a la poca sombra que nos daba la rafia. Ondeaba sobre nuestras cabezas y no sabíamos cómo seguía aguantando día tras día al viento tan sólo aferrada por unos pocos hilos a los palos de la valla.
Sólo teníamos una vista parcial del mar por que nos habíamos puesto entre la zodiac y uno de los catamaranes, para no dar el cante. Feru seguía a su rollo intentando terminar el canuto tapándose del viento como podía con una toalla.
El mar estaba muy azul, casi negro, hacía sol y los borreguitos se perdían en el horizonte. Así no se podía salir a navegar, por eso estábamos allí tirados, haciendo tiempo mientras los monitores de los campamentos entretenían a los niños en la playa. Nosotros éramos náuticos y, gracias al cielo, hoy nos habíamos librado de aguantar a un buen puñado de niñatos pijos.
¿Ya has terminado?
No, tío déjame en paz. ¿Te crees que esto es fácil?
No, que va, sigue, sigue, no te agobies.
¿Y por que no te lo haces tú, mamón?
Yo nunca me hago petas.
Claro, sólo te los fumas.
Sí.
No, en serio. ¿Por qué no te los haces?
Por que no.
¿Y cuando estás sólo?
Procuro no estar sólo.
¿De verdad que nunca te haces porros?
Nunca.
Pero, ¿Que pasa? ¿Qué eres muy torpe y no te sale? Con la práctica y eso…
No, tío, no soy tan gilipollas, me los sé hacer.
¿Entonces?
Paranoias.
Pásame el mechero.
Toma, no me lo piques.
De verdad, tío, explícame eso de que nunca te haces porros.
Paso, fuma y calla.
En esto aparecieron en mi campo de visión un par de niñatas. No eran de los campamentos y estaban buenas, pero eran unas niñatas. No creo que tuvieran más de 14 años. Se asomaban detrás de una de las piraguas grandes, nos miraban, se reían y hacían el gilipollas. No veían a Feru fumando, o eso creía yo.
Niñatas a las 10.
¿Eh, dónde?
Allí. ¿Por qué siempre ligamos en la playa con niñatas?
Por que las tías buenas están en los yates de los cuarentones. Pero luego en la disco, los cuarentones se van temprano o ni siquiera van y nosotros les levantamos a sus pibas.
Eso serás tú, por que yo en el pueblo también ligo con niñatas, a lo mejor en vez de 14 tienen 20 , pero siguen siendo niñatas.
Claro, ¿Tú que buscas la mujer de tú vida o a Mrs Robinson, no?
No sé, algo mínimamente interesante.
Pues en la playa lo único que vas a encontrar son buenos polvos. Toma.
Joder casi te lo has matado.
Pues hazte uno.
Ya sabes que no.
Pues yo paso de hacerme otro.

Mente vacía




Estaba en casa, tirado en el sofá. Delante del ordenador, mirando un documento de Word abierto, en blanco, con el cursor señalando intermitentemente mi incapacidad para escribir nada. Una puta mente en blanco.
Los últimos días habían pasado muy lentamente. Son días normales, en los que te levantas y desayunas un Cola Cao. Coges la moto, la aparcas al lado del curro…y empieza la primera pesadilla del día. Soportar a la gente y evitar siquiera mirar la montaña de papeleo y de casos sin revisar que se acumula a la izquierda de tú mesa.
Son días en los que vuelves a casa y haces lo normal de todos los días. Pero te sientes cómo si en tú interior hubieras envejecido un año.
Creo que es por que al intentar mantener la cabeza en blanco provoco el efecto contrario. Lo que hago es pensar y pensar y pensar y rumiar una y otra vez la misma idea, la misma situación, buscar una salida, abandonarme al resultado, mirar posibles variables, buscar respuestas a preguntas que yo mismo me invento, pasar de un estado de ánimo a otro con la misma facilidad con que cambias el canal de la tele.
Llego agotado y agoto a casi todo el mundo de mí alrededor. Me dicen por la calle que estoy más delgado.
En casa me aburro. Tengo series enteras por ver, pero me aburro. Tengo pelis pendientes y me aburro. Tengo cómics sin abrir y tengo miles y miles de páginas de Internet que no visito. Sólo, de vez en cuando las de unos cuantos blogs a los que estoy enganchado.
Necesito salir a la calle, pero luego deambulo errático cómo un viejecito perdido.
Necesito hablar con colegas, pero ya estoy cansado de hablar de lo mismo. Y, supongo, que ellos también se cansarán pronto. Yo lo haría. A ver si me comprendéis. Yo si tuviera un colega cómo yo, le haría caso, le daría consuelo, le escucharía y daría una palmadita en la espalda todas las veces que hiciese falta. Sobre todo al principio mis palabras resultarían sinceras y con sentimiento. Pero luego, pasado un tiempo de la misma cantinela, ya no sería lo mismo. Siempre estaría ahí para él, pero se me notaría cansado y vacío. Por dentro diría, ¡Joder que pesado, ya está otra vez con lo mismo!
Le repetiría lo que ya le habría dicho un centenar de veces, terminaría mi cerveza y me iría a cualquier sitio a hacer mi vida.
Creo que hoy voy a salir con esta gente. Vamos a salir a emborracharnos. Vamos a perder el conocimiento, la bolsa y si hace falta la vida entre litros y litros de alcohol.
Iremos a la zona de guiris a pescar inglesas igual o más borrachas que nosotros.
Iremos a hacerlo sucio, de pié apostados en la pared de un callejón, en el baño de un bar, en el ascensor de un hotel, en una cama revuelta llena de botellines de cerveza y botellas vacías de vodka. Fumando mientras ves la cara babeante de una chica de veinte años apoyada en la almohada, con lo ojos cerrados y que prácticamente no se ha enterado, ni se está enterando, de que ha acabado a cuatro patas y penetrada en lo más íntimo de su cuerpo por un extraño que al acabar apaga la colilla de su cigarro en un cenicero sobre la mesilla.
Eso en el mejor de los casos, por que seguramente acabe tirado en la calle, borracho y sin saber dónde estoy, o apaleado por una cuadrilla de Hooligans con ganas de bronca.
¿Y todo para que? Para luego levantarse y volver a empezar a imaginar preguntas y contestaciones.
Para nada.

miércoles 13 de mayo de 2009

Chica de ayer

Hoy no entiendo las horas vividas,
Hoy todo carece de sentido.
Hoy estoy haciendo algo que os dije que no haría.
Hoy estoy teniendo pena.
Pena no dirigida.
Ni hacía mí, ni hacía tí, ni a nadie en particular.
Pena que tampoco tiene sentido.
Sólo pena.
Ni rabia, ni dolor, ni celos, sólo pena.
Tengo una angustia en el pecho
que casi no me deja hablar.
Pero hablo.
Tengo un hueco entre las costillas,
que casi no puedo andar.
Pero ando.
Tengo miedo y tengo frío.
Y ayer murió alguién que escribía mucho mejor que yo.
Y la letra de la que dicen
la mejor canción del pop español,
se me antoja la más triste.
Y no tendrá que ver nada con lo que me pasa,
pero os la pongo, y de paso le rindo homenaje a un genio.
Os prometo que lo próximo que escriba tendrá otro color.
Pero dejadme que hoy,
doy pena.
Y no es propio de mi.
Pero hoy,
doy pena.

sábado 9 de mayo de 2009

Y una mierda voy a cerrar!!!

Después de unos días de reflexión, de una buena dosis de antidepresivos y de, además de los aquí publicados, otro montón de mensajes de ánimo he decidido que; si cómo en el anterior post decía, no quiero detenerme y seguiré andando hasta con los codos....Por que, entonces, tengo que parar con esto? Ahora mismo soy una puta montaña rusa, lo mismo tengo un subidón de ánimo que te cagas, como que me dan bajonazos tremendos. Aprovecharé los subidones para seguir escribiendo,publicando y hablando de música. Que le den por culo a las paranoias y a las tristezas, yo soy el que tiene las ideas claras y el que, si bien, todavía deshorientado por el batacazo; sabe dónde quiere ir.
Para retomar las cosas con fuerza os voy a poner un trallazo de hard rock metal indígena o como coños lo queráis llamar, Sepultura, haciendo gala de una excelente mezcla de sonidos para subirnos el ánimo con este Ratamahatta:


jueves 7 de mayo de 2009

Cerramos

Este blog no seguirá su camino durante un tiempo. El autor ha resbalado en el camino, se ha pegado una leche que te cagas y ahora necesita todas sus fuerzas para levantarse de nuevo. No sabe cómo será el resto del camino. No sabe si necesitará mucha o poca ayuda, ni si le quedará una cojera en el tobillo de por vida ( ahora mismo se lo está mirando y tiene muy mala pinta). No sabe si necesitará nuevas cosas para seguir su camino, o si recuperará las que se le han perdido en la caída. No sabe exactamente que parte de su dolorido cuerpo le duele más. No sabe si seguirá por el mismo camino o tendrá que modificar su ruta. Por un momento, unos minutos tirado en la acera que se han hecho eternos, primero se enfadó, luego se dolió, luego no tuvo ganas ni fuerzas para levantarse, luego pensó en por que se había caído, y se enfadó de nuevo, luego ha habido momentos confusos y , finalmente, ha decidido que su única opción es levantarse. Levantarse y seguir andando.
Andar sin pensar. Andar para no pensar. Andar cojeando. Andar y limpiarse la sangre de la nariz. Andar aunque le duela y olvidarse del dolor andando. Andar sólo o con quién se encuentre por el camino. Andar apoyado en sus amigos. Andar y no mirar atrás. LEVÁNTATE YA HIJOEPUTA, LEVÁNTATE ME CAGO EN TÚ PUTA CALAVERA, AHORA.
Hoy dejarás de llorar. No hoy no. Bueno, mañana dejarás de llorar. ¿Y si no? Ya veremos, pero levántate ya de una puta vez que estás dejando perdido el suelo mi pequeño hijoputa.

lunes 27 de abril de 2009

Pequeño hijoputa


¿Os acordáis de Quete? ¿Mi mejor amigo de la infancia? Bien, Os recuerdo que Quete y yo hasta más o menos los 17 o 18 años fuimos culo y palomino. La verdad, es que no sé si un hijoputa nace o se hace, lo único que sé es que nuestras madres tenían razón a la hora de decir eso de “Ese niño no hace más que meterte malas ideas en la cabeza”. Claro, que tenían razón las dos, por que lo que no se le ocurría a uno se le ocurría al otro.
Nosotros éramos los niños más malos del barrio, y no es que fuéramos pendencieros, no nos hacía falta, es que no teníamos una idea buena.
Ejemplos. En nuestro barrio junto a edificios altos, había toda una manzana de chalets unifamiliares adosados distribuidos en filas de 5 ó 6. Quete vivía en uno de ellos. En los laterales había, empotradas en la pared y a una cierta altura, para que nadie sin escalera pudiera subirse, unos peldaños de hierro para subir a los tejados. Nosotros lográbamos subirnos saltando apoyándonos en la pared. Una vez allí, tirábamos cosas por las chimeneas, nos cagábamos en los tejados …
Teníamos costumbre de meternos en las obras y desparramar. Una vez, nos metimos en las obras del cuartel de la marina y destrozamos en una mañana todos los baños recién hechos. Rompíamos los sacos de cemento, jugábamos con las gavillas de hierro a lanzas, tirábamos cosas por los huecos de los ascensores…
También nos solíamos colar en un cine abandonado. La peor que hicimos allí fue ir andando por el lateral de una de las paredes agarrados a las columnas de hierro y con una caída de más de 20 metros al patio de butacas.
En el colegio del barrio también nos subíamos al tejado para tirarle huevos a la peña, una vez con las piedrecitas que hacen de cubierta rompimos al menos 50 cristales del patio interior.
En épocas navideñas nuestro mayor entretenimiento era reventar con los super mascle (petardos de 25 pesetas) todo lo que pilláramos, papeleras, mierdas de más de medio kilo, latas y botellas, incluso de cristal…
Una costumbre que teníamos muy arraigada era la de guerra de piedras, con o sin murallas. Sin murallas era a pelo, con, era que nos metíamos en alguna obra y nos hacíamos pequeños búnquers a base de ladrillos.
Estábamos enfrascados en una de estas batallas de las cuales aún hoy conservo cicatrices, cuando se nos acercaron la pandilla de los niños pequeños. La pandilla de los niños pequeños eran tres o cuatro niños vecinos del barrio y que inexplicablemente se venían con nosotros a jugar a las chapas, al fútbol o a otra multitud de juegos a sabiendas de que la mayoría de las veces salían puteados de algún modo.
Bueno, pues se querían unir en nuestra guerra de piedras. Hoy jugábamos en el parque, y contrariamente a nuestra costumbre, lo estábamos haciendo con piedras de arena.
¿Sabéis esas tortas de arena arcillosa que se forman en los huecos de los árboles después de regar? Pues con eso. Si te pegan con eso no pasa nada, se deshacen y ya está. Nosotros solíamos jugar con piedras de verdad, pero hoy no.
Total que les dejamos jugar por eso, por que no era peligroso. Ya nos habían advertido mucho sus madres y las nuestras y las burradas de verdad nos las hacíamos nosotros.
Se hicieron dos equipos los niños por un lado y nosotros dos parapetados detrás de los bancos por otro. Comenzó la primera lluvia de piedras que aguantamos estoicamente detrás de los bancos, cerrando los ojos de vez en cuando para que la arena no nos cegase y esperando pacientemente a que se les acabaran las municiones para que, mientras recogían, o intentaban recoger munición cayese sobre ellos una nube de proyectiles lanzados desde nuestro bando.
Los movimientos debían de ser rápidos. Cada uno de nosotros tenía una pequeña montañita de tortas de arena de todos los tamaños. Dejábamos las grandes para el final. Cuando todavía el primer proyectil no había llegado a su destino, de nuestras hábiles manos ya habían salido lanzados por lo menos dos o tres más, el resultado era que los pequeños no tenían dónde refugiarse y la mayoría huía despavorido con la cabeza entre las manos y sin ni siquiera mirar al cielo para ver la que le estaba cayendo. Había sin embargo el niño listo y el tontolaba. El listo se paraba, miraba al cielo, calculaba el recorrido de los proyectiles y se movía sólo lo necesario para ir esquivando los que más cerca le iban cayendo. Al listo no le dimos con nada. Se llamaba Pablo.
Luego estaba el tontolaba. El tontolaba, ni se paraba para ver lo que le venía y esquivar, ni salía corriendo. Rubén, decidió que todavía nos podía tirar una piedra más.
Al tiempo que Rubén se agachaba para coger otra piedra, yo había lanzado una con sorpresa. Es decir una piedra de arena que en su interior llevaba pegado un verdadero canto rodao. La lancé, y cuando me dí cuenta ya era demasiado tarde, ya iba volando hacia…..sí, hacia Rubén.
Grité: “Cuidaaaaaado”, por que veía que le iba a dar en toda la mocha. A Rubén sólo le dio tiempo de girarse para ver de dónde venía ese grito de advertencia, y se giró lo suficiente cómo para que la piedra, en vez de en la cabeza, le pagase en toda la cara. Concretamente en el pómulo izquierdo. A continuación, gritos, lloros, un huevo negro y rojo creciendo cual alien rápidamente justo debajo de su ojo, carreras hacia su casa a buscar a su madre, ahogadas disculpas entre los gritos de la susodicha madre, bronca de la ya mencionada madre a su hijo y la puntilla; “Encima es que mañana es tú comunión”
Frase lapidaria de la que todavía me acuerdo, asociada a la cara llorosa de ese pobre chaval pelirrojo y que aún hoy pienso que se acordará toda la vida de mí. Solo tiene que abrir el álbum de fotos de su primera comunión.

Jamiroquai

Bueno, bueno, bueno. La verdad es que el señor Jay Kay y su grupo lo tienen todo para triunfar, de hecho han triunfado cómo la coca- cola. Primero, este chico tiene una particularísima voz, reconocible, por ejemplo como la de Dani de Macaco a leguas de distancia. Sgundo, su estilo mezcla de Funk y acid jazz, pero con elementos pop, punk, jazz a secas, soul, eléctrónica...es tan variado y tan característico al mismo tiempo que no podía hacer otra cosa que triunfar. Es decir, han sabido buscar su sonido en un maremagnum aparentemente indefinido. Jay kay decidió fundar Jamiroquai, nombre que proviene de mezclar fonéticamente la tribu norteaméricana de los Iroqueses con la palabra jamming (improvisación), después de ser rebotado de una audición para buscar cantante en el grupo Brand New Haeavies. A partir de ahí todo fué ir subiendo, añadimos a una base musical movidita y a veces hasta casi "ligera", ritmos bailables, letras comprometidas socialmente, algo de sexo del bueno y un mucho de carisma, y zas! Optenemos; canciones censuradas por pornográficas, y el disco tanto jazz como Funk más vendido en toda la historia, Travelling Without Moving. A parte claro de que todos sus discos han superado el millón de ventas y de que en conjunto lleva unos 31 millones de discos vendidos sin contar DVd's. Actualmente se ha desligado de su compañía de discos, Sony BMG music entertainmwent, su último disco lo sacó casi para quitarse de enmedio su relación con la compañía y está preparando los arreglos de su siguiente disco, que de momento no se sabe a ciencia cierta cómo lo sacará, pero que en su día afirmó que lo haría por internet y a 5 dólares. Para más información aquí y aquí. . Yo, lo único que puedo añadir es que me he "jhartado" de conducir y de follar con Jamiroquai de fondo. Os dejo con su videoclip más premiado.


Videos tu.tv

viernes 24 de abril de 2009

Como me llega la peña.


Hace tiempo un coleguita me dijo que me instalara un programilla, el stat counter, para eso, para contar las visitillas que recibía mi blog, a él le iba bien por que su página es en cierto modo comercial. Bueno el caso es que animado por el colega y hábido de curiosidad por saber cuántas personas me visitaban lo instalé. Al cabo de unos dos meses no sé que hice y se me desinstaló y pasé, no le dí más importancia. Ayer, me picó la curiosidad de nuevo, por que joder, llevo tiempo ya con esto y si a los tres meses de tener el blog me visitaban más o menos 20 ó 30 personas, quería ver cuántas lo hacían ahora. Bueno el programa en sí es la ostia en verso. Tenéis en mente esas pelis de policías en las que el asesino escribe un mail desde un ordenador y hay que averiguar la Ip del mismo? A que parece que es la ostia de complicado y que eso sólo lo puede hacer la policía? La policía para lo que seguro tiene permiso es para saber quién es la persona física que tiene contratada esa Ip, pero con el programita este sé la Ip, el proveedor de servicios y la ciudad de quién visita la página. Sé un montonazo de cosas inútiles, o por lo menos que yo no sabría utilizar. Es más sé, de que página venía y a cual se marchó, sé que buscador usó, si es que usó buscador para encontrar mi página, y lo más gracioso de todo, sé lo que tecleó en la búsqueda. Mirad la lista de búsquedas de los dos primeros días, sólo de los dos primeros días, eh?

TARJETAS DE SEXO.
Chicos con grandes porras (Firestarter).
Descargar la canción de putas oliendo pollas insulino dependiente.
tarjetas de sexo.
Como lepongo el palito a las paletas de bombom.
tarjetas sexo.
sobrina y tio follando.
porque los ramones se llaman ramones.
mi abuelo era un gigante.
videos gratis de abuelas follando con sus nietos mayores de edad en casa de sus madres.
saque el porro para mear y luego me encendi la polla letra.
PEDAZO DE CORRIDA DEL NEGRO.
hippies perroflautas.
calliou.
asi se canta hijo e puta.

He incluido las faltas de ortografía y la diferenciación entre mayúsculas y minusculas. Hay que tener en cuenta de que el día de ayer no fué completo por que esto lo puse más o menos a las dos de la tarde y de que hoy es la una y media, osea, que se puede decir que esto es referente a las primeras 24 horas. Os juro que hay algunas cosas que comprendo que lleguen a mi blog, por el titúlo de algunas entradas, ....pero lo de las abuelas follando, o lo del tío y la sobrina, joder, que gente más enferma. Y sé la IP de esta gente y la ciudad en que viven, lo malo de esto es que cuando vaya por ciertos sitios me acordaré de todo esto y me dará cosita.

miércoles 22 de abril de 2009

Felicidad

llevaba dos días fumando, emborrachandome y jugando al Risk y a la Play en casa de Alf cuando mi padre me llamó y me dijo que mi abuelo se había muerto, que el funeral y el entierro eran al día siguiente, me pidió que a que hora me iba a buscar al aeropuerto y le dije que no importaba que seguro que estaba liado, que si le iba bien quedábamos directamente en casa de la abuela.
Le pedí una camisa negra a Alf. Me quedaba enorme, pero daba el pego. Lo malo es que no tenía americana ni chaqueta ni nada de nada parecido.
Fui a casa de mi abuela, fui al tanatorio- cementerio, un sitio muy bonito con verdes praderas al estilo yanqui. Teníamos la sala más grande de todas y enseguida comprendí por qué. Por allí empezaron a acumularse personas hasta pasar de largo las 200. No voy a dar nombres de los dueños de bancos y de los directivos, ex directivos y jugadores de cierto equipo de fútbol que estaban allí. Supongo que habría más gente vinculada a las grandes finanzas que las 4 caras que yo pude reconocer. Mi padre me presentó a mi hermana mayor, ya sabéis la nieta de ese famoso médico de Franco.
Me dio un beso en la mejilla que me congeló los huesos y no me volvió a mirar, ni por supuesto, a dirigirme la palabra nunca más.
Después de enterrar a mi abuelo cubierto con la bandera preconstitución de 1978 ante la cual gran parte de los asistentes aplaudió y que antes de echarle tierra encima guardó cuidadosamente mi primo. Por que claro, os explico, para ellos eso de bandera preconstitucional es inexacto, ya que antes de la de 1978 ya había habido otras, la de 1808, la de 1812, la de 1837 la de 1845...así varias hasta la de 1831 que fue sustituida por las leyes fundamentales del reino, vamos lo que Franco quiso llamar reino. El caso es que ellos defienden que la citada bandera no tiene ni un solo símbolo franquista y que todos los símbolos que aparecen en ella son de la tradición española y de la monarquía. Pero, manda huevos, ¿No querrían que se siguiese utilizando después de caer la dictadura la misma bandera que a millones de españoles sólo les recuerda la citada dictadura, tuviese o no la banderita de los huevos símbolos franquistas?
De vuelta a casa trabajé un día y me puse malo. Los de mi trabajo deben de estar contentos. Supongo que sería por mantener el tipo en el cementerio y vestir sólo con la camisa negra que me había dejado Alf. No quería ponerme la chaqueta vaquera gris encima, no me sentía a gusto rodeado de gente tan de luto y tan elegante y yo con una chaqueta vaquera gris y encima sucia.
Estaba en el médico y al lado mío había una familia. Dos hermanas, un primo de ellas y las madres de los respectivos. Era la típica familia de barriada. No eran pobres de necesidad, pero eran lo que en mi época se llamaban chabacanos. Es decir, gente que no eran demasiado educados, ni tenían buenas maneras, un poco incultos, supongo que os hacéis una imagen mental.
Estaban hablando de sus cosas, en un tono de voz lo suficientemente alto como para que toda la sala de espera nos enterásemos de que, la hija de la Reme tal, de que si tu sobrina es un poco zorrilla, de que si el tío Sebastián es un vago de cojones, etc...etc...
Les estaba escuchando y de vez en cuando los miraba y me estaban dando un asco, pero un asco que los cogería y los mataría.
Me paré a reflexionar un momento. ¿Por qué? ¿Por qué me estaban dando tanto asco? Joder, ¿Se me habría pegado algo de los fascistas de mi familia?¿Habría surgido por la llamada de la sangre el facha que llevo dentro?
Por el simple hecho de ser pobres no les podía tener asco. Mi familia ha sido pobre toda la vida. Ahora, yo, no me puedo considerar pobre, pero con dos hijos y demasiados gastos tampoco me sobra el dinero.
Tal vez por el tipo de pobres, por que hay pobres y pobres. En mi familia éramos pobres, pero limpios y educados. Ya desde mi bisabuelo. Mi bisabuelo trabajaba en una planta de carga de mineral en Huelva, y en la época en la que el resto del pueblo comía en familia todos de la misma olla, en la casa de mi bisabuelo se comía con platos de porcelana y cubiertos. No dejaba que mi abuela y sus hermanas trabajasen por que quería que fuesen al colegio y al salir de la planta se iba al huerto a trabajar el resto del día. Lástima que muriera de cáncer y al final mi abuela y mi tía tuviesen que dejar el colegio. Más cercano en el tiempo, de mi abuelo Julián, jamás escuché de su boca una palabrota, ni de mi abuela, ni de mi madre, en serio. En mi casa tenían ese tipo de educación si quieres un poco arcaica pero que hizo que yo creciese con respeto a mis mayores.
Bueno, a lo mejor era por eso, pero la verdad, hablaban alto pero no era para tanto, no era cómo esos gitanos que te encuentras en el hospital y que tienen a los niños medio desnudos correteando y haciendo maldades por la sala de espera mientras ellos se están hablando a gritos. Eran cantosos pero dentro de lo soportable. Es más, había estado escuchando sus conversaciones y hasta tenían algunos pensamientos que podían ser reflejo de cierta inteligencia. Sobre todo el primo. Dicho así parece que les trato como animalicos, pero es que teníais que escuchar la conversación y ya me diríais vosotros.
Tenía que haber algo más que me hiciese odiarles de esa manera. Y entonces lo descubrí. La felicidad, dicen que la ignorancia y la felicidad van de la mano, y aunque en muchos casos esa afirmación puede ser por lo menos discutible, no lo era en éste. Estos representantes de la más baja clase obrera, sin cultura, sin educación, con pocos modales,... eran felices. Eso es lo que verdaderamente me jodía de ellos. Lo único que pasaba es que soy un amargado de mierda que tiene envidia de los que a su alrededor son felices. Buf, menos mal, por un momento había pensado que era nazi.

viernes 17 de abril de 2009

¿?

¿Cuales de estas imágenes son dibujos a lápiz y cuales fotografías?
























Todos son dibujos, pero a que algunos engañan. Visto http://freshpics.blogspot.com/2009/03/pencil-drawing-art.html, a través de Mira y calla.

jueves 16 de abril de 2009

Calliou


Calliou es una serie de dibujos animados basada en los libros del mismo nombre. El motivo de esta entrada es la curiosidad. ¿Por qué cojones Calliou está calvo? Lo primero que se te viene a la cabeza es que tiene cáncer o algo chungo por que con casi 4 añitos todos los niños tienen pelo. Peeeero, claro, eso es algo que te puedes imaginar y que cómo tú se ha imaginado mucha más gente y que al final casi toda la peña lo da por cierto, pero no tiene por que ser la verdad. Si estáis interesados en el tema u os habéis pensado que os voy a resolver este enigma vais apañados. Lo único que he descubierto tras algo más de una hora navegando por internet es saber que Calliou está basado en una serie de libros infantiles que Christine L'Heureux y Francine Nadeau, psicológas, publicaron desde 1987 basándose en las teórias de la también psicóloga francesa y pionera de los estudios de la psicologia infantil y el feminismo Françoise Dolto.Calliou significa en francés piedra y viene de la costumbre que tenía Dolto antes de tratar a sus pacientes infantiles. Un niño tenía que demostrar que quería iniciar el tratamiento (psicológico) de una manera simbólica, dando una piedra (Calliou). También significa en una segunda acepción Calvo, osea como un canto rodado. Pero ya está. Aparte de que las aventuras están pensadas siguiendo las teorías de una psicóloga (lo cual explica muchas cosas) y que estas sirven supuestamente para ayudar a desarrollar a los niños y a comprender su entorno y a los padres y educadores como guía para conseguirlo....nada, lo de la calvicie de Calliou sigue siendo un misterio. También me llama la atención la poca información que hay en internet sobre Calliou y sus creadoras, raro, raro, raro.

miércoles 15 de abril de 2009

Un Ballantines con cola por favor.


Estaba apagando el móvil en mi asiento cuando sonó. Era mi padre, se lo cogí.
- Hola Daniel.
- Hola, que tal.
- Mira, …es que tú abuelo está muy mal, está muriéndose.

Me explicó que hace unos días habían ido al médico y que bueno no era gilipollas, que desde entonces y aunque le habían intentado ocultar en lo posible la gravedad del asunto sabía que estaba muriéndose, que no hacía falta ser muy listo para darse cuenta que la gran mancha negra que se extendía por sus pulmones no iba a tener solución. Ahora ya estaba en las últimas y sólo estaban esperando el desenlace. Mi abuelo estaba tranquilo, sedado, en casa, y el resto de la familia acompañándole. Me ofrecí a ir, más que nada para verle y poder conocerle un poco mejor, pero mi padre insistió en que no hacía falta, que no iba a poder hacer nada. No le dije que estaba en un avión, en Madrid y a punto de volver a Palma. Hay que saber para comprender la actitud de mi padre y la mía que yo les conocía a ambos, y a toda la familia de mi padre por extensión, tan sólo desde hace unos meses. Este verano hicieron una barbacoa de presentación en la casa de mi padre en la que pude conocerles a todos y en la que casi no tenía de lo que hablar en conversaciones relativas a coches antiguos, viajes a Italia y zapatos hechos a medida que cuestan lo que gano en un mes. Sin embargo, todos, sobretodo mi abuela, parecían muy interesados en sacar toda la información posible de mí y de Cris. Claro que, muy, muy disimuladamente y con una elegancia, unos quiebros y una mano izquierda dignas de un embajador. Fue la única vez que hablé con mi abuelo en persona, el resto fueron mensajes por mail. En uno de ellos me explicaba que estaba orgulloso de mí, que era el único hijo de mi padre que tenía estudios superiores aún sin haber tenido las posibilidades de los otros tres. Tengo un primo, que seguro, era su ojito derecho. Hijo de su hijo preferido (mi padre siempre ha sido la oveja negra de la familia), falangista, con carrera de periodismo, master en no se cuantas cosas, un inglés perfecto aderezado con largas temporadas de estudio en EE.UU. y trabajando para un gran medio de comunicación progresista que seguro que no sabe que tiene a un falangista entre sus filas. Mi padre conoció a mi madre cuando estaba tramitando la separación por el tribunal eclesiástico de su primera mujer, la hija de un importante médico de Franco. Mi abuelo era coronel legionario y abogado del estado, mi padre, mi tío y mi tía abogados los tres, mi padre y mi tío, están presentes en yo no se cuantos consejos de administración, y mi tío además fue senador o diputado o algo así por UCD… abogados, empresarios, congresistas o lo que sea ya en democracia, de todo eso que yo odiaba en mi juventud y sigo odiando en la actualidad. Eso era parte de mi familia ahora. . Después de mi nacimiento mi madre le vio la orejas al lobo y pensó que la cosa no iba a funcionar, también tuvo miedo de que le quitasen la custodia de su hijo, yo, con las mismas artimañas que mi padre utilizó para conseguir la de mi hermana mayor, y eso que su madre tenía dinero y abogados buenos, pero mi padre siempre se sale con la suya. Mi padre es egoísta, con él era o todo o nada y al final la cosa se quedó en nada. Lo intentaron de nuevo cuando yo tenía tres años, pero todo terminó con un “Si te acercas a nosotros te rajo de arriba a abajo como un cochino” que mi madre le dijo a mi padre enseñándole al tiempo un cuchillo que llevaba en el bolso. Cuando tuve a mi primer hijo le llamé por curiosidad, para que me explicara su versión de lo que había pasado, y no me contó nada nuevo, sólo lo que ya sabía. Entonó, dentro de lo que cabe, el “mea culpa” y empezamos a vernos. Supongo que en estos momentos difíciles no les apetecía tener tan cerca a un extraño como yo, aunque ese extraño fuese el primogénito de la familia.
Me levanté de mi asiento y le dije a la azafata lo que me había pasado, mi abuelo se estaba muriendo, yo no tenía ni equipaje en la zona de carga ni llevaba encima nada más de lo tenía en los bolsillos, y tenía que salir ahora del avión. Ella me explicó que era imposible, que por motivos de seguridad, que patatín y patatán…y lo le dije que me cuente otra película que para echar del avión a Melendi no habían tenido problemas, que o salía por la puerta o montaba un pollo que te cagas. Habló con el comandante, comprobaron que no llevaba equipaje y que no había facturado nada, llamaron a la policía para que me viniera a buscar y tras rellenar unos cuantos formularios pude salir del aeropuerto. No sé por que tuve que hacer tantas historias, seguro que un tío con corbata y sin ojeras le pasa lo mismo y no le viene a buscar la poli a la puerta del avión.
Llamé a Cristina y le dije que me quedaba en Madrid, que mi abuelo se estaba muriendo. Llamé al trabajo y pedí los cuatro días que me tocaban por muerte de un familiar fuera de las islas. Cogí un taxi y le dije que me dejase en la Castellana a la altura de Nuevos Ministerios. Me senté en una de las terrazas en una mesa pegada a una estufa y me pedí un Ballantines con cola.

viernes 10 de abril de 2009

Ramones Fashion


Marky Ramone hasta ahora era famoso por varias cosas. La primera de ellas y más obvia por ser el batería de los Ramones después de la retirada de Tommy Ramone en 1978 y hasta 1982. Se retiró de la banda por tener problemas con el alcohol. Esta es la segunda cosa por la que es famoso, gracias a él se suspendió el 10 de octubre de 1981 el único concierto de toda la historia de la banda. Luego en 1987 volvió a la banda, hasta que se disolvió en 1996. Despuésde eso ha tocado en varios grupos entre ellos los Mitfits. La tercera cosa por la que se va a hacer famoso es por vender su imagen a Tommy Hilfiger. Vale que lo del comentario racista del diseñador en el programa de Oprha no es cierto, pero eso no hace que este ascendiente irlandés ultra católico y con contactos con la familia Bush me tenga que gustar. Y vale que la imagen de los Ramones cómo grupo ya se haya explotado comercialmente por grupos de moda como Inditex, y vale que cada uno hace lo que quiere con su imagen y tal y tal, pero coño.... esto es la puta letra de la canción de "La polla records" "Moda punky en Galerías", hecha realidad pero en "El Cote Inglés", menudo espritu Punk de los cojones, si Joey, Jonny o Dee Dee levantasen la cabeza.....me cago en Dios. Bueno os pongo un puto clasico de la banda para poder olvidar esta afrenta.

martes 7 de abril de 2009

Putos.


Estoy en una taberna cerca de príncipe de Vergara. El local hace forma de “L” y nosotros estamos en las mesas de la base de esa “L”, como encajonados. Veo las dos mesas unidas y todos nosotros alrededor, mesas blancas, cuadradas. Muchos tercios vacíos o a medio beber sobre ella, ceniceros petados de colilllas. A través de una densa niebla de nicotina veo al fondo, justo en la esquina contraria en la que yo me siento a mi colega hablando y riéndose con dos niñas. Se ríen, me miran y se vuelven a reír. Recapitulemos. ¿ Cómo he llegado hasta aquí?
Estoy en Madrid, después de lo del suicida de mi oficina me sentí extraño durante unos días, echaba de menos a la peña y me hacían falta unas risas. La verdad es que Madrid es mi tabla de salvación. A veces, cuando me doy cuenta entre pastilla y pastilla de lo realmente atrapado que estoy en mi vida, me cojo la mochila y me apalanco en el sofá de mi colega unos días. Bueno, es un decir, por que en su casa intentamos no parar demasiado. Ayer salimos toda la noche y Alf está en coma en la cama, creo que ya no me sigue el ritmo. De todas maneras yo tenía que ver a Quete. Quete en realidad se llama Enrique, pero le llamamos Quete por que en su familia le decían de pequeño Enriquete, y bueno de ahí lo acortamos y se quedó con Quete. Fue muy bueno en la época de Rumasa por que estábamos todo el día con la coña de “Quete pego leche”.
A Quete, exceptuando el día de su boda, hace por lo menos 15 años que no le veía. Es mi colega de la infancia, nos conocemos desde los 4 añitos y hasta los 18 no se nos veía separados ni por una apuesta. Hemos compartido chica, nos hemos fumado juntos nuestros primeros cigarros, robamos juntos nuestra primera revista porno, nos colábamos en las obras el barrio a hacer trastadas y éramos el terror de las madres de toda la chavalería. Un barrio en el que en los 80 no era extraño encontrarse con jeringuillas en los parques.
Hoy le llamé por teléfono, se alegró bastante de que estuviese en Madrid y quedamos en un parque en el que siempre nos veíamos de canis. Al llegar al puto parque sentí como un bofetón toda mi infancia, imágenes y más imágenes de jugar a las bolas, de tirarnos por los terraplenes, de peleas con los otros chicos, de peonzas y de todas esas cosas que fueron dejando pasar a escenas en las que cada vez nos veíamos menos por que él se fue con los pastilleros de mi instituto y yo me empecé a mover con Alf por Malasaña. Cosas de la vida. Necesitaba amortiguar, más bien anestesiar todas esas sensaciones. Me fui a la bodeguilla del mercado y pillé un par de litronas. Al volver Quete ya estaba sentado en uno de los bancos del parque, me miró y se empezó a partir la polla.
- Pero tío, ¿Qué traes ahí? Hace frío para tomarse algo en plena calle. ¿Te crees que tenemos 15 años, o que?
- No tío, no tenemos 15 años, pero tampoco somos unos abuelos gilipollas, déjate de quejarte como siempre y dame un beso mamón.
- ¿Un beso mariconazo? Anda dame un abrazo y ya creo que es demasiado.
- Hijo de puta.
- ¿Qué pasa tío?, ¿Cómo te va la vida
- Bueno, ya sabes más o menos por los correos, voy tirando, y tú que, ¿Sigues con lo de las grúas?
- Sí, pero ahora hay poco curro, con eso de la crisis ya sabes.

Seguimos poniéndonos al día durante un rato. En los bancos de al lado se empezaron a sentar unos cuantos chicos y chicas. Quete siempre ha tenido un don, bueno, dos, trapichear con cualquier cosa y hacer amigos. El caso es que al cabo de un rato, entre pedir papel y dos comentarios más nos habíamos unido a la pandilla de chavalines de al lado. ¿De que siguen hablando los chicos? De lo mismo que hace 15 años, vamos de lo mismo que seguimos hablando los adultos ahora, música, trapicheos y movidas, y sexo El orden depende de lo que se haya hecho el fin de semana anterior.
Al cabo de un rato acabamos con las cervezas y casi con los porros y decidimos irnos con ellos a buscar a unos colegas a una tabernilla de Príncipe de Vergara en la que habían quedado. Y aquí es cuando la cosa se hace interesante. Había dos niñatas. Una era la típica adolescente de 15 años, un poco tonta, un poco descarada, y con cara de zorrilla, pero de esas que tienen la pinta y luego resulta que son las más puritanas, vamos, una calientapollas. Un puto cliché de niña. La otra era distinta, vamos que se veía a la legua quién llevaba los pantalones en aquella amistad y quién manejaba a quién. Había estado poniendo la oreja de la conversación que tenía con Quete y con otro par de chicos que babeaban por ella. Con eso y con un par de frases que me había dicho ya sabía que tenía más muebles en la cabeza que la mayoría de los adultos, incluido yo, que conozco. La hijaputa hablaba de escritores, poetas, cineastas y pintores con tanta naturalidad que parecía que los conocía personalmente aunque hubieran muerto hace décadas, o siglos. No me hagáis caso, no le prestaba demasiada atención (mentira), pero creo que hasta estaba escribiendo una novela. Lo malo es que era una pena que con 15 años tuviese el cinismo de un hombre de 70 a vueltas de todo metido hasta el tuétano. Tuve el presentimiento de que me tenía que ir de allí echando leches, estaba empezando a mirar a una niña de 15 años.
- Tío, estoy hecho polvo, o nos metemos algo o me piro, no he dormido desde ayer.
- Ya, de eso precisamente te tenía que hablar. Oye tío, ¿Te has fijado en esas niñatas?
- ¿Qué?
- Que si te has fijado en esas tías, gilipollas.
- Sí, dos menores.
- Bueno, vale, pero van cargadas, tío.
- ¿Cargadas?
- Tienen pasta y farla para aburrir, la tonta es la que maneja la pasta y la morena la que maneja a la tonta, fácil.
- Por que fácil.
- Por que con eso de pasar olímpicamente de todo y de todos has puesto cachonda a la morena.
- ¿Y?
- Tío, ¿Te tengo que hacer un esquema? Las tías se ofrecen a hacernos pasar la mejor noche de nuestra vida, sexo, drogas y rock and roll tío
- Tú estas loco. Paso, son menores, gilipollas, están buenas, pero son imbéciles, no follan y hace ya bastante tiempo que me gustan mujeres básicamente...¿Mayores de edad?
- Primero, estas sí que follan, segundo hace años que no has visto unas tetas desafiando la gravedad como lo hacen las de estas y tercero nos van a pagar.

Aquí fue cuando se me atragantó la cerveza.
- ¿Qué?
- Que, que, que, ¿Solo sabes decir que?
- ¿Pero tú estas loco?
- Mira tío............

La conversación siguió hasta que no tuve fuerzas para negarme, básicamente, la historia es que a mi colega no sólo es que le pusiese cachondo la tonta, sino que lo que realmente le ponía cachondo es que le pagasen por hacer algo que haría gratis. La historia que no me molaba nada es que el muy hijoputa me había metido en esto, no mi colega no. Había sido la morena. Quete y Natalia habrían follado sin más complicaciones, pero Andrea nos había liado a todos, era lista la muy cabrona. En realidad todo esto son excusas, me había dejado liar y lo sabía, me ponía caliente la niña de los cojones, me intrigaba, y esta claro que ni necesitaba la pasta ni las drogas, pero me gustaba ver hasta dónde era capaz de llegar esta malcriada para conseguir lo que quería, tenía audacia y en realidad era ella la que estaba jugando con nosotros y la que estaba ganando y la muy puta lo sabía.
Fuimos andando hasta la casa de Quete en Madrid, no estaba muy lejos. No me acuerdo exactamente de que íbamos hablando, sólo tengo una vaga sensación de que ME REÍA, sí, me iba riendo, hace tiempo que no me reía, así, naturalmente, en una conversación. Cuando llegamos a casa de Quete nos dimos cuenta de que no había condones, nos servimos una copa, nos hicimos un par de lagartas rápidas y la ton...perdón y Natalia y yo nos fuimos a por los condones. Pagó ella, paramos en un bar, le pregunté que cuantos pillaba y no supo que contestar, así que pillé tres por pareja, por si acaso. De vuelta a la casa nos liamos un poco, la verdad es que la niñata tenía un buen culo. Luego me enteré de que Quete se había estado entreteniendo en comerle las tetas a Andrea. Nada más llegar nos miramos los cuatro y sin pensarlo demasiado nos sepamos por parejas, Andrea y yo en una habitación pequeña y con un colchón sin sábanas y Natalia y Quete en su habitación, presidida por un enorme anuncio de Scooby Doo, así era Quete.
En la cama es cuando Andrea perdió toda esa seguridad y esa apariencia de adulta que tenía. Después de todo parecía que era humana y todo. El primer polvo pasó casi sin enterarnos, claro que ella no sintió nada, pero es que yo a esas alturas estaba a reventar y duré medio asalto. Para cuando me puse con el segundo me lo tomé con más calma. La tenía desnuda, tirada en la cama, de espaldas. Empecé a acariciarle suavemente la nuca, revoloteando por su pelo y a masajeandole por la espalda mientras le besaba los lóbulos de las orejas. Estaba sentado sobre su culo y sentía como ella de vez en cuando apretaba sus nalgas y me cogía con ellas los huevos. Fui bajando, le masajeé los riñones, le masajeé las nalgas, apreté fuerte sus piernas, de arriba abajo, hasta las pantorrillas, los pies, los dedos y los talones para luego subir por la cara interna de sus muslos, para, separarlos suavemente y rozar su depilado coñito con los dedos. Ella empezó a levantar el culito y yo empecé a trabajárselo con los dedos. Metí mis dedos suavemente por todos los recovecos de su entrepierna y cuando la humedad bajaba como un río por sus piernas, entonces me puse el segundo condón y la penetré desde atrás cogido a sus caderas hasta que los dos explotamos en un grito ahogado.
Le dí la vuelta, cogí una papela de la mesita de noche le puse algo de farla en los pezones y me la comí, después me puse un el resto en la polla y me la estuvo comiendo hasta que me corrí de nuevo en su cara.
Al cabo de un rato me miré la mano, tenía un poco de sangre en los dedos. Era virgen, la muy zorra era virgen y no había dicho ni mu.
Luego me enteré de que Natalia le había propuesto cambiar de pareja a Quete y que éste, en su línea, todo chulo, le dijo que si quería se levantase ella, jajaja, a la tía le dio palo y no lo hizo. Ya puestos hubiera estado que te cagas hacerse a las dos. A veces Quete no piensa en sus amigos, él estaba reventado y no quería más, pero yo llevaba un colocón y un ansia contenida que si por mí fuera me pasaría toda la noche rozándome las rodillas contra el forro pelado del colchón.
De vuelta, cuando las acompañamos a coger el autobús ( ni siquiera las llevamos en coche) Andrea va y dice todo segura de si misma y con una vocecilla perversa y picarona que no le conocía hasta ahora.
- Bueno, la próxima vez os toca pagar a vosotros.
Mi contestación fue cómo un latigazo, no lo pensé en ese momento, pero fue lo mejor que podía haber dicho.
- No va a haber una próxima vez. Dadnos lo que nos debéis.
Natalia soltó la pasta con una risita estúpida mientras miraba a Andrea y nos miraba a nosotros como sin creérselo. Quete estaba acostumbrado a poner cara de póker en los trapicheos, Andrea me miraba fijamente, al final torció la boca en una media sonrisa.
Nos quedamos serios los cuatro, y el resto del camino hasta el autobús fue un poco incómodo. La despedida fue bastante fría. Esa noche no dormí, estuve tirado en el colchón fumando y haciéndome pajas hasta que se hizo de día y me fuí a desayunar a un bar.
Me despedí por teléfono de Alf, no tenía nada que recoger en su casa, no le conté lo que había hecho esa noche, quedamos para la próxima. Algo tranquilo, no sé una partida de Risk con los colegas.
En el avión mientras contaba la pasta que nos habían pagado, me reí y pensé. Joder, otra historia que nadie se va a creer si lo cuento.

domingo 29 de marzo de 2009

Kiko Veneno

Kiko Veneno

Hay determinados grupos o artistas que tiene un estilo muy marcado. Tan tan marcado que generalmente la gente a los que no les gusta ese grupo o ese solista lo primero que dicen, “Es que todas sus canciones suenan igual”. Ejemplos de esto los hay a porrillo, “Ramones”, “El último de la fila”, “Mitfits”, Sabina o Kiko Veneno. Claro que a los que nos gustan dichos grupos o artistas, primero nos la pela, y segundo que dentro de todas esas similitudes y ese estilo particular sabemos encontrar las diferencias entre canciones. Por otro lado tener un estilo tan marcado tiene mucho mérito, por que a la hora de sorprender a la gente es mucho más difícil, y a los fans, canción tras canción lo siguen haciendo.
Hablando de Kiko, empezar diciendo que es el puto amo. Tras esto queda bastante poco que decir, pero lo voy a intentar. La primera canción que escuché de Kiko fue la del “Mercedes blanco”, y nunca me ha gustado el “gitaneo”, pero aquella letra y ese ritmillo particular me hizo gracia. Pocas veces he visto describir a alguien con tan pocas palabras como o lo hace Kiko con este Yonki buscavidas de pañuelo de lunares. También es verdad que este personaje es muy común por esos lares, pero eso también es lo bonito de Kiko, la cotidianidad de sus letras. Kiko describe lo más íntimo a través de lo cotidiano, es un fotógrafo. Siempre he dicho que el himno de España tendría que ser “Volando voy” (Aunque esta canción la hizo famosa Camarón, es de Kiko), “Joselito” es otra obra de arte hecha canción, hay tantas canciones del maestro que son la banda sonora de tantos momentos....coincide que para mí Kiko es un cantante “de día”, es decir siempre que lo escuchaba era en la playa, en el pueblo, estudiando en la universidad, en el coche, o en el parque con unos porrillos, pero siempre de día. A mí Kiko me pone de buen rollo, ese es otro punto positivo de su música, aunque la letra de algunas canciones, si la analizas detenidamente puede ser tristona, la manera de contarlo y sobre todo de cantarlo, te pone irremediablemente de buen rollo. Bueno os dejo con un ejemplo, bueno no, no puedo poneros una sola canción de Kiko, ahí van unas cuantas.





sábado 28 de marzo de 2009

Huelva


Con 17 tacos yo vivía en Huelva. Seguramente iréis conociendo muchos detalles de allí y de otros sitios y situaciones que he vivido através de mis relatos....pero hoy no voy a mezclar nada, no voy a imaginar, no voy a soñar nuevas realidades ni a entrelazarlas con la verdad. Hoy os voy a dar una píldora de verdad. Con 17 años yo ya escribía cositas, es más yo escribía algo a lo que a lo mejor se le podría llamar poesía. Sí, sí, imaginaros a un gilipollas de pelo largo, pantalones ajustados, chupa de cuero y...bueno mucha testosterona, muchos pajaritos por la cabeza, una actitud muy parecida a los Emo de hoy en día, pero aliñada con mala leche, muchas contardicciones en mi vida por aquella época, y encima haciendo poemas,me parto. Me los he encontardo hoy haciendo limpieza, la mayoría los leo ahora y son una mierda, pero todavía hay alguno que se salva. Hoy os voy a poner uno, ya veré si publico más, aunque no creo.


I've a problem


I’ve a problem.
I’m a problem.
Mi eterna discusión con la vida.
Quiero lo que no tengo
y no lucho por lo que quiero.
Quiero el imposible,
y aborrezco lo simplemente deseable.
Nunca hay respuestas,
sólo actos.
A veces no hay ni preguntas.
No soy malo
sólo lo parezco.
Me visto de santo
y me late negro el pecho.
Contradicción, contradicción
sal y pimienta
dulce y sálado.
¿Mierda para el Dani!.
Medellín, Amsterdam y Casablanca
no son sólo ciudades.
Yo no soy así.
Y cuándo casi me lo creía
nuestro rey serpentea
como albinas lagartijas.
Dice la canción...
“ Mi corazón ...
mitad de coca y de...”
¡No, eso no !
¡Salvádme! ¡Salvádme!
¡Que yo no sé cantar!

jueves 26 de marzo de 2009

Pajas




¿Habéis visto la película esa de American Beauty”?
El prota, un cuarentón típico estadounidense empieza la película haciéndose una paja en la ducha y contando como ése es el mejor momento del día, que a partir de ahí todo va a peor.
Pues sí amiguitos, hacerse una paja es lo mejor del mundo. Si tienes tiempo, mientras de duchas, o en esos cinco o diez minutos en los que remoloneas en la cama tras sonar el despertador, te haces una paja y comienza bien el día. Que llevas dos horas tecleando en el ordenador extractos contables, te levantas, vas al baño y te haces una paja. Vuelves a teclear la misma mierda, pero más relajado. Que estás en casa, viendo una peli y no tienes nada mejor que hacer, paja que te crió. Generalmente todos los varones adultos se siguen haciendo pajas tengan o no tengan pareja y les vaya mal o bien su vida sexual. Es algo primitivo, un efectivo liberador de estrés, un mecanismo de autoafirmación y una forma de darse un capricho. Vamos que las tías se comen un bombón, se compran unos zapatos o van a la peluquería y nosotros nos hacemos una paja. Es más rápido y más barato.
Luego está la movida de ¿En que se piensa al hacerse una paja? Está claro que en motocultores no, bueno no tan claro hay por ahí gente que se la machaca con coches, maquinismo se llama. Salen vídeos si los buscáis, tíos agachados al lado de deportivos con la polla en la mano. Pero bueno la gran mayoría piensa en follar, con todas sus variantes, filias y parafilias posibles dentro de lo más o menos normal, si es que en el sexo hay algo a lo que se le pueda llamar normal. No me fío de la norma, la media y la mediana en cuanto a sexo se trata. Total, tetas, chochos, pollas, culos, cuerpos desnudos y lubricados de sexo y lujuria. ¿De quién son esos cuerpos? De la pareja, de alguna conocida, de compañeras de trabajo, de famosas y famosillas o de gente anónima e inventada. En la variedad está el gusto, aunque yo siempre me las hago, o con mi pareja o con caras anónimas, depende de cómo tenga el día.
Os preguntaréis, ¿A que coño viene esta disertación sobre las pajas?
Yo trabajo en un edificio de los típicos que salen en las películas americanas, un puto rascacielos, bueno un rascacielitos, petao de oficinas y en el que al arquitecto se le ocurrió poner un alfeizar debajo de las ventanas cada tres pisos, visto desde lejos queda muy bonito. Mi piso es uno de los que tiene alféizar. Al listillo del arquitecto también se le ocurrió poner una escalera de incendios. Está muy bien disimulada, metida dentro de una estructura de metal y cristal en uno de los laterales del edificio. La gente sale allí a echarse sus pitos, de hecho hay un cenicero en cada planta. Las empresas no los han comprado, la adjudicataria del edificio tampoco, pero allí están.
Esta mañana, a eso de las doce, estaba en el cuarto de baño, un cuarto de baño que es genial por que los tronos están pegados a las ventanas y cuando cagas o como yo, te haces una paja estás viendo una panorámica estupenda de la ciudad. Total que estaba yo ahí a mi rollo, entrecerrando de vez en cuando los ojos mientras se la metía por el culo a una rubia que le comía las tetas a una morena, mientras esta se la chupaba a otro tío, la gloria oye, cuando en una de estas veo a un tío en el puto alfeizar. Me quedo quieto polla en mano. Me mira a los ojos, luego se queda mirándome la polla, me mira otra vez a los ojos y le hago un gesto de subida de hombros como diciendo, Joder ¿Que pasa? Cada uno tiene sus aficiones. Entonces el tío ni corto ni perezoso se tira. Pensé un momento en el gilipollas, me terminé la paja. Me lavé la polla y las manos, y mientras volvía a mi puesto, al tiempo que escuchaba los gritos de la peña, gente corriendo desde el fondo del pasillo, de donde está la salida a la escalera de emergencia, gente que lloraba, uno que llamaba a la policía, mientras avanzaba impasible hacía mi silla me dio tiempo de pensar que, Joder, ¿Tan fea tengo la polla para que este hijoputa me la mire y se tire al vacío?

lunes 23 de marzo de 2009

Prodigy

Vamos por partes. A mí lo primero que durante uños años, e incluso hoy en día, que se me viene a la cabeza al oir Prodigy es una imagen de un "killo" o "burraco" vease también "lolailo" con flequillo decolorado, mucho oro, chandal y camisetas ajustadas sin mangas acompañado de un pit bull y con las llaves de un coche tunning en las manos.
Pero también es verdad que durante mi época más fiestera Prodigy era como un golpe directamente al estómago, una descarga eléctrica en las entrañas. Fueron de los primeros en mezclar música electrónica con guitarras potentes y un verdadero espíritu punk. Sí, los tios eran, desde mi punto de vista, más punkys, o igual de punkys que Sex Pistols. Repasemos; música potente y directa sin demasiadas florituras. Bueno, la de Prodigy es bastante más elaborada, pero bueno. Estética, ¿Hay alguien que me lleve la contraria si digo que Prodigy lleva una estética punk? Letras; no muy elaboradas, directas, sucias, controvertidas cuando menos, echad un vistazo sólo a tres canciones de su album más famoso y luego decidme que estos tíos no eran punkys.

Breathe

Breathe with me
Breathe the pressure
Come play my game
I'll test ya
Psycho-somatic addict-insane
Come play my game
Inhale inhale. You're the victim
Come play my game
Exhale exhale exhale

Respira conmigo
Respira la presión
Ven a jugar mi juego
Probaré
La insana adicción psicosomática
Ven a jugar mi juego
Inhala, inhala. Eres la víctima.
Ven a jugar mi juego.
Exhala, exhala.


Smack my bitch up

Change my pitch up, smack my bitch up.
Change my pitch up, smack my bitch up.

Cambia mi (intensidad/ frustración) golpea mi zorra arriba,
Cambia mi (intensidad/ frustración) golpea mi zorra arriba,

Firestarter

I'm the trouble starter, punking instigator.
I'm the fear addicted, danger illustrated.
I'm a firestarter, twisted firestarter,
you're the firestarter, twisted firestarter.
I'm the bitch you hated, filth infatuated.
Yeah, I'm the pain you tasted, fell intoxicated
I'm a firestarter, twisted firestarter,
you're the firestarter, twisted firestarter.
I'm the self-inflicted, punk detonator.
Yeah, I'm the one invented, twisted animator.
I'm a firestarter, twisted firestarter,
you're the firestarter, twisted firestarter.
starter... starter... starter...


Soy el doble comienzo, punkeando instigador.
Soy el adicto al miedo, peligroso ilustrado.
Soy la chispa (firestarter, encendido), retorcida chispa
Eres la chispa, la retorcida chispa.
Soy la zorra que odias, sucia encaprichada.
Yeah, soy el dolor que probaste
Caíste intoxicado, soy la chispa.
Retorcida chispa, eres la chispa,
Retorcida chispa.
Soy el auto inflingido, detonador punk.
Soy el único inventado, retorcido animador.
Soy la chispa, retorcida chispa.
Eres la chispa, retorcida chispa.
Encendido, encendido, encendido...

La traducción es mía, es una mierda, lo sé. Si alguien la puede mejorar que lo haga. Pero se ve el fondo de lo que digo, no?
No he mirado la wiky, ni la página del grupo ni ná de ná. Ni falta que me hace, en el teléfono por las mañanas cuando corro me pongo a estos cabrones, a los Metallica, o los Stiff Little Fingers y corro que me las pelo, jaja.
Por cierto os dejo con un vídeo de que no os cuento nada por si acaso no habéis visto el final, pero que demonios, yo quería ser cómo su prota, así de gilipollas fuí durante una época.

jueves 19 de marzo de 2009

Dilema moral.

Vamos a ver. Muchos de los que por aquí andáis sabéis que tengo un hijo de 4 años, de hecho el Viernes es su cumpleaños. Su madre y yo no sabíamos lo que regalarle y hablamos de comprarle una PSP para que cuando saliesemos de casa por ahí a tomar algo o lo que sea estuviese sentado y tranquilo por que es un terremoto de niño.No penséis mal, no somos los típicos padres que se quitan al niño de enmedio enchufándolo, que también le vamos a comprar una caña de pescar para salir en familia. Primero, me parece que es muy pequeño para tener una PSP, segundo, no va a valorar lo que nos cuesta a nosotros comprarle la puta PSP. No se está portando bien y le estaríamos dando el mensaje de que aunque no se porte bien da lo mismo por que va a conseguir lo que quiere igual. Pero por otro lado, pienso, que, ¡joder!, sólo tiene 4 años no puedo pretender que se porte del todo bien. Tampoco puedo pretender que COMPRENDA lo que intento trasmitirle al no comprarle la PSP. Es decir, no quiero convertirme en mi madre, que me daba charlas de dos horas con 5 años intentando hacerme comprender todas esas cosas. Además, Cris se adelantó y le dijo que se la íbamos a comprar si se portaba bien y el niño lleva una semana diciéndole a todos sus amigos del cole que le van a comprar una "PISIPI", "PEseTE", "PEEFETI" "¿Mamá, cómo se llama lo que me váis a comprar?" En fin, ¿Ahora que cojones hago?

Vetusta Morla

Hace poco que Vetusta Morla han sido los grandes triunfadores de los premios ( Grupo, disco y canción) de la música. Dejando aparte lo que eso significa, dejando a parte la gala y toda la demás parafernalia, hay que reconocer que el grupo madrileño... joder estoy hablando como un puto crítico musical. A cagarla, que son la puta ostia, que hace bastante que los vengo escuchando, si ya sé, que eso lo dirá mucha gente ahora. " Yo ya los escuchaba antes de que fueran famosos". Pero yo tengo pruebas, los escucho gracias a dos eventos que se produjeron en la misma semana, la recomendación del grupo en un programa de de RNE 3 y la entrada, también recomendándolos de Chasky en su blog, ah, y la mención del grupo en éste blog hablando de la relación entre Alameda de Osuna y el resurgimiento del rock en Madrid. Esto fué una confusión, por que yo creía que el grupo era de Alameda y al final resulta que no , creo que son de Tres Cantos pero no me hagáis mucho caso. A mí particularmente "Copenhague", la canción premiada, no es de las que más me molan del disco. Partiendo de la base de que todo el disco es una obra de arte, prefiero "Al respirar", "La Marea" o "Salvese quién pueda"

jueves 12 de marzo de 2009

Hoy me siento así.

Salgo a correr a las 6 y media de la mañana, me siento vivo, y luego tengo energía para cagarme en todos vosotros el resto del día.

"Dejadme de hablar, no me haces reir, la gente normal se podía morir."

martes 10 de marzo de 2009

Cojones de negro.


La vida en un colegio interno a veces puede ser jodida. Dicho así parece como si de vez en cuando mereciese la pena estar en cole interno, y la verdad es que una vez que te acostumbras hay cosas que están que te cagas, una de ellas no aguantar charlas de tú vieja.
La vida en un edificio de piedra de siglo XV en la ciudad medieval de Sigüenza tiene sus “particularidades”. Al contrario de lo que pueda parecer los curas son en general buena gente. No nos gritan, no nos pegan, no les hace falta. La sola posibilidad de quedarnos castigados el fin de semana hace que seamos mansos cómo corderos y obedezcamos sin rechistar. Hace que aguantemos impertérritos un horario de 6 clases y 8 horas de estudio al día. Aquí apruebas de aburrimiento, o estudias o miras al infinito, pero al libro. Como estés en estudio y no estés mirando al libro te juegas un castigo. De hecho se suelen fijar hasta si pasas página. No os confundáis, parece duro tanto control, pero sólo lo es cuando no lo aceptas, si partes de la base de que lo necesitas, y si encima ves que te está dando resultado, es gloria. De hecho, en época de exámenes nos levantábamos de madrugada a estudiar en el cuarto de baño. Y te jugabas quedarte el fin de semana castigado, pero necesitábamos estudiar acompañados, necesitábamos hablar y hacer risas entre las fechas de la reconquista o las ecuaciones de segundo grado. De todas maneras creo que desde entonces soy un poco masoca por un lado, y no he vuelto a aguantar que nadie me diga lo que tengo que hacer por otro. ¿Dualidad? Puede.
El director fuma en pipa, lo cual no sería un dato importante sino fuera por que el hijo puta detecta del tirón quién está o ha estado fumando tabaco y dónde. Y claro, teniendo en cuenta de que eso está prohibido en todo el colegio y muy especialmente por la noche y en las habitaciones me ha tocado estar castigado en el pasillo hasta que le de gana. Estar castigado en pijama, sin zapatillas y en un pasillo de piedra y mármol de un edificio del siglo XV en una ciudad en la que el termómetro baja de noche hasta números negativos, ¿Cómo decirlo? Es como estar sentado en un puto congelador. Me quedo al lado del radiador, que ha esas horas ya está apagado, pero conserva un poco de tibieza que alivia mis manos y sobre todo mis pies.
Desde aquí puedo oler la pipa del director. La está apagando, oigo los golpecitos con los que vacía los restos de tabaco quemado antes de limpiarla. Unos instantes después abre la puerta de su despacho y me dice que vuelva a la cama.
Hoy es Domingo. Eso significa que cuando vuelva a la habitación ya no tendré ni chocolatinas, ni nada de la comida que me traigo en la bolsa. Tenemos unos armarios a los que ponemos candados para guardar nuestras cosas. Aquí hay gente, casi todos negros, hijos de trabajadores de embajadas enviados a España, becados por sus gobiernos y cosas así que están aquí todo el año. No salen los fines de semana. Por decirlo de alguna manera que no sea racista… SON UNOS NEGROS HIJOSDEPUTA. Como no salen los fines de semana, la mayoría no se suele comportar demasiado bien ya que la principal arma que tiene los curas para mantener el orden, en su caso está invalidada. Lo de negros hijos de puta lo digo por que tengo un compañero de habitación que se dedica a robar todo tipo de cosas a los “blanquitos”. A mí me parte todos los fines de semana los anclajes del armario para que no pueda ponerle candado, y como hasta el Lunes no puedo poner anclajes nuevos aprovecha la noche del Domingo para, aún con candado en la mochila, abrirla lo suficiente, para extraer de dentro todo lo que pueda pillar. Cómo he estado fuera una media hora ha tenido todo el tiempo del mundo para saquearme. Hoy no ha necesitado ni esperar a que me quede dormido.
Efectivamente, me ha desvalijado. A este hijoputa no puedo enfrentarme de cara, es mucho más alto, más fuerte y tiene un montón de colegas negros que le ayudan. Tampoco es cuestión de unirme a los hijos de puta del “movimiento nacional” para que me protejan. El otro día ya hubo una pelea entre negros y fachas en el patio. Cosa fea. Los curas cogieron por banda a los de la pelea y estuvieron encerrados con ellos unas dos horas, suponemos que echándoles la bronca. Lo que nos mosquea es que luego nadie ha querido contar nada de lo que les dijeron los curas, debió de ser fuerte por que desde entonces no ha habido peleas, ni siquiera se miran cuando se cruzan.
Tengo que ponerle freno a este cabrón de alguna manera. Voy dándole vueltas a la cosa mientras, me duermo y entro en calor.
No sé exactamente por qué me desperté, pero el caso es que lo hice. Abrí los ojos y entre penumbras vi, al hijoputa de mi vecino de cama , de pié delante de mi cama, con una enorme polla en la mano y pajeándose. No me lo podía creer. La historia es que no moví un músculo, seguí haciéndome el dormido hasta que el hijoputa se corrió encima de mi edredón. Le oí medio reírse por lo bajini mientras se volvía a meter en su cama. Ese tío quería humillarme y lo ha conseguido, no sé por que pero no he hecho nada, nada, nada. He cerrado los ojos y dejado que se corra en mi edredón, mi maravilloso y perfumado edredón que mañana olerá a corrida de niñato de 15 años. Me cago en la puta, éste se va ha enterar. Pasé la noche entera maquinando mi venganza y por fín se me ocurrió algo a la altura de la situación.
Al día siguiente tenía que hacer lo que fuera para entrar en la enfermería del colegio. Había pensado caerme en el patio para que me curaran, pero me salió un poco más exagerado de la cuenta. Me caí, sí, pero me torcí el tobillo más de lo que había pensado, y sí, entré en la enfermería, y me vendaron, y me dejaron a solas el tiempo suficiente cómo para colarme en el laboratorio. Pero me dolía demasiado el tobillo. La semana pasada habíamos hecho en química un experimento para demostrar que el agua del grifo lleva cloro, un coñazo que no tiene nada que ver con mi venganza, pero que me permitió fijarme que en el armario de los productos químicos había unos que estaban guardados bajo llave. El Ácido Sulfúrico por ejemplo y el Éter. Eso es lo que yo quería, el Éter aparte de utilizarse en experimentos de destilación era un potente sedante.
Los curas, bueno no sólo los curas, las personas en general a veces son gilipollas. Cierran un armario con llave y no se dan cuenta de que moviéndolo un poco, metiendo la mano por detrás y levantando la fina tabla de contrachapado que hace las veces de fondo puedes acceder perfectamente a todo lo que tan celosamente han guardado. Con un poco de habilidad y una jeringa de las de la enfermería soy capaz de hacerme con un poco de sedante. Al abrir el frasco, manipularlo y todo eso me mancho un poco la manga y claro durante un tiempo aspiro los vapores. Vuelvo algo mareado y cojeando a la enfermería justo a tiempo de que venga el médico. El médico me dice que me he hecho un esguince, que me tumbe por que estoy blanco no vaya a ser que me maree y me caiga, y la verdad es que sí que estoy mareado, pero del puto Éter. Dice que me tienen que escayolar y que vaya haciendo la maleta por que me voy a ir para casa. Afortunadamente por la hora que es casi seguro que pierda el tren del mediodía. Los hijos de puta de los curas ni siquiera se ofrecen para llevarme a la estación y tengo que hacer el paripé de irme para allá con muletas y con la pedazo de mochila. Te juro que si no fuese por que ya me iba bien perder el tren para quedarme esa noche allí estos cabrones me llevaban a la estación en coche por mis santos cojones.
No fue difícil despertarme a las 4 de la mañana. Dí una vuelta por los pasillos y me acerqué hasta la habitación del cura para cerciorarme de que estaba profundamente dormido. Me quedé un rato de pié, en nuestra habitación, escuchando atentamente las respiraciones de todos y vigilando sus movimientos. Todos estaban roques. Mi pajero compañero negrata estaba a punto de pasarlo bastante mal. Me puse unos guantes de látex que había comprado en la farmacia antes de volver al colegio. Me tapé la boca y la nariz para no intoxicarme de nuevo. Cogí la jeringuilla que tenía guardada desde el mediodía en mi chupa y volqué el contenido cuidadosamente sobre el edredón y las sábanas del negrata hijoputa, lo más cerca posible de su cara. Me salí fuera de la habitación esperando que aquello hiciera efecto. Aproveché para mear y fumarme un pito. Volví a mi habitación y empuje con cuidado a mi compañero, luego un poco más fuerte, luego una palmadita en la cara y luego una palmada más fuerte. Estaba completamente dormido y, bueno, respiraba, no estaba muerto, no me había pasado de rosca con el Éter.
Lo saqué de la cama y me lo llevé al cuarto de baño. Cogí un rollo de cinta americana que tenía un compañero de cuasrto para proteger las zapas cuando patinaba y le inmovilicé completamente los brazos por detrás de la espalda y las piernas. Le metí un trapo en la boca y se la pequé también con la cinta. Le até, también con cinta, el cuello al desagüe de uno de los lavabos. Volví a darme una vueltecita por ahí, no sea que justo ahora a alguien le dé por levantarse a mear y me pille in fraganti. De todas maneras estaba en los servicios del final, al lado de las duchas y en estos sólo había tres retretes, en los del principio había más y la gente por costumbre siempre solía ir a esos a mear.
Bueno, ¿Y ahora que? ¿Qué coño le hago a este hijoputa? Tampoco quiero pasarme. Le corto los pantalones y le dejo en pelotas. Lo primero que se me ocurre es llenarle por todo, pubis, minga, cojones y culo de cinta americana. Va a flipar cuando se la tenga que quitar. Me fumo un cigarro. Teniéndolo en la mano se me ocurre quemarle. Al final creo que me he pasado un poco. Le debo de haber hecho unas 30 quemaduras por toda la cara y el pecho, sobre todo en los pezones. Ya me la suda, cojo el mechero y se lo pongo en los huevos directamente. Mientras veo como se quema la cinta americana el tío empieza a removerse, debe de estar despertándose del dolor. Antes de que abra los ojos y me reconozca le pongo más cinta en los ojos. Seguí un buen rato quemándole los huevos y la polla. Él se retorcía. Se daba golpes contra el lavabo, intentaba gritar, pataleaba. Lo dejé por que aún sin poder gritar estaba formando mucho escándalo y tarde o temprano alguien lo oiría. Me fui a mi cuarto. De camino quemé los guantes, hice un burrillo con los restos de látex quemado, me metí en otra habitación y escondí los restos en el doble techo. Mientras me arropaba con mi edredón, mi maravilloso edredón perfumado que olía a corrida de negro de 15 años, oía los gritos y golpes ahogados que venían desde el baño y me reía.

Punk Apañol II

Tendría que estar en casa rebuscando en un cajón y mirando y escuchando viejas cintas TDK grabadas una y otra vez de cintas grabadas una y otra vez, que riéte tú del ruido de fondo de una aguja en un disco. No tendría que haberme desecho de toda esa colección de cintas dándoselas a una amiga de Cruz Roja para que las enviara como ayuda humanitaria a no se que putas de país del africa negra en el que en su puta vida habrán oído hablar de punk. Que por cierto, Tati, si no las enviaste al final, ¿Dónde coño están mis cintas? Las quiero, sobre todo una de "La Furia". Desde la oficina, sin un despacho privado, con el ordenador silenciado y las limitaciones de youtube esto es lo máximo que he podido hacer para reflejar una mínima, parcial y grotesca representación de parte de los mejores años de mi vida.







lunes 23 de febrero de 2009

40 grados.



Estábamos sentados debajo de una gran sombrilla. Una de esas sombrillas de bar con publicidad de cerveza que mi colega debía de haber robado de algún sitio y ahora nos daba una cojonuda sombra, una sombra en la que dos tíos, una caja de cervezas, petas a mansalva y una resaca de mil pares de cojones podían huir de los 40 grados que rodeaban a nuestro pequeño oasis. Me gusta el verano, pero sólo al principio. Cuando ya llevamos tres meses de verano estoy deseando de que empiece el mal tiempo y así poder ponerme mi chupa de cuero, mi bufanda, levantarme el cuello y enfundarme las botas para no quitármelas en 6 meses, hasta que hace demasiado calor y las cambio directamente por unas chanclas. Ahora estábamos en ese punto. Las últimas coloquetas con sabor a verano, un sabor como de paquete de pipas “revenio”. Me cago en la puta, a punto, supuestamente, de terminar el verano y a 40 grados. Cuarenta grados que van a obligarme a meter mis huesos en el puto atlántico y en su puta corriente fría de Portugal. Ni de coña, ahora estoy de vacances, ya no tengo que meterme en el agua por obligación cuidando de que un montón de hijos de puta de 15 años remen y no se ahoguen en las putas piraguas de playa. Prefiero que se cuezan los huevos en el escroto.
- Oye tío, ¿ Tú has estado a punto de morirte?
- ¿Qué?
- Joder que si has estado cerca de palmarla.
- Ya te he oído la primera vez gilipollas, pero, ¿A que coño viene esa pregunta? Pásame el peta que te lo estas “hincando”.
- Toma. Pues no sé tío, se me acaba de ocurrir. Míranos, no tenemos preocupaciones. La única razón que se me ocurre para no pegarme un tiro es que mañana he quedado con Lucía para ver si me la tiro.
- Lo primero no tienes ni pistola ni manera de conseguirla y lo de Lucía son dos buenas razones, jaja, pero, a ver.¿Tú eres imbécil?
- No tío, estaba pensando en que no valoramos lo que tenemos.
- ¿Qué no valoramos lo que tenemos? Mira tío, ahora mismo tenemos una caja de cerveza, eso son unas 1000 pelas si cuentas el hielo, una “postura” de “hash” son 5000 más, una sombrilla robada, y bueno, la playa y las titis. Lo de la playa dentro de unos años será una mierda por que se la habrán cargado y nuestros nietos sólo la podrán ver en foto. Y de viejos si queremos que nos la chupen tendremos que pagar. ¿Y de dónde ha salido la pasta para el resto? De currar en verano con niñatos de papá a los que sus viejos les sueltan todo lo que quieren y más. No me jodas con que no valoro lo que tengo, me lo estoy currando y disfruto de cada calada de este puto peta.
- Y una mierda, no disfrutas de cada calada de este puto peta por que es exactamente igual a los 200 que te has fumado antes y a los 2000 que te quedan por fumar, y me da igual que te curres la pasta o que te la dé tú viejo.
- Claro, como en tú casa tiene pasta, no te jode. El día que me corten los labios y las manos pregúntamelo otra vez.
- Bueno, no me jodas y contesta ya de una puta vez.
- De palmarla que significa exactamente.
- ¿Tú eres tonto?
- Anda hazte un peta que esto va pa largo, tú te lo has buscado. Vamos a ver, hay una gran diferencia entre a punto de morir o a punto de matarte.
- Otro de tus discursitos de filosofía barata.
- No te jode, si hubiese acabado la carrera no sería barata y te estaría cobrando el ojo del culo por cada palabra que inserto en tú puto cerebro de yonki.
- Tu madre se me queda entre los dientes.
- Y la tuya me hace bola, jajajajajajaja.
- Esa es buena hijoputa.
- El caso, a punto de morirte es cuando te haces pupita, o te entra algo chungo o te pasa algo de lo que sólo puedes salir con ayuda. Por ejemplo te hacen la reanimación después de un ataque al corazón, o sales de la uvi después de un accidente.
- ¿Y a punto de matarte?
- A punto de matarte es el momento justo en el que te libras de a punto de morirte, es decir, logras agarrarte antes de meterte la gran ostia que te lleve al hospital, o le ves el radiador a un camión que viene de frente a 100 por hora antes de pegar un volantazo y pasar rozando tú retrovisor con su intermitente. Yo no he estado nunca a punto de morirme pero sí a punto de matarme.
- ¿Cuándo?
- A bote pronto se me ocurren tres.
- Toma, fuma, perdedor.
- ¿Perdedor?
- Claro hijoputa, tres oportunidades y la cagas en las tres.
- ¿Tú eres idiota, o quieres suicidarte y no sabes como? Que quieres que acabe contigo a base de cabrearme?
- ¿Tú y cuantos más? Anda cuenta.
- La más reciente al principio del verano.
- ¿La de cuando a tú madre le dio el chungo de insulina?
- Si.
- Es que hay que ser idiota para venir a currar sin dormir en toda la noche, ya te habían sustituido.
- No tenía ganas de quedarme en el hospital.
- Ya, y es mejor dormirse y salirse de la carretera, ¿no?
- Fue una cagada, ya lo sé.
- Siguiente cagada....
- Cuando recogía al puto gato ese y me lo llevé en coche a casa. Miré por el retrovisor para ver lo que hacía y no se me ocurrió mejor momento que hacerlo que en una curva con el arcén lleno de gravilla. Me salí, cruce el coche completamente en medio de la carretera y no sé cómo lo hice pero tras contravolantear dos veces lo enderecé justo antes de pegármela contra el que venía de frente.
- Apoteósico, intuyo que ibas pedo.
- No.
- Encima ni siquiera tienes excusa, jajajaja, menudo gilipollas. Ya veo que lo tuyo es el volante, ¿Y la tercera?
- En Madrid, volvía con Alfredo, mi colega, y una pava en el coche de mi madre del centro al barrio. Esa noche sí que iba pedo. Habíamos empezado a beber en el barrio, luego nos fuimos de bares a Malasaña, le pillamos unas pastis marrones a unos punkis en un bar de Chueca. Con todo el globo de jako que tenían las pirulas yo estaba flotando. De hecho los colegas me tuvieron que parar un poco por que le estaba tirando los tejos a una piba que te cagas de buenorra pero que parece ser que tenía un novio que te cagas de hijoputa a punto de salir de la cárcel. Acabamos intercambiando mis zapas por sus botas de tacón, jeje, te juro que si llego a estar un poco menos pedo y ella un poco más me la hubiese sudado el novio malote, ¿Qué iba a hacer, venir a buscarme a Huelva? El caso es que de vuelta yo no me sentía ni las manos en el volante. Creo que iba a unos 120 por Príncipe de Vergara ( O cómo coño se llame la calle de Jacara) y pasando justo por debajo del Scalectric de Avenida de América se me apareció un BMW blanco que estaba haciendo el cambio de sentido. La calle en ese punto pasaba de dos carriles a uno, pegué dos volantazos, pero todo como en cámara lenta, ví cerquísima el BMW y los coches aparcados, pero no pasó nada. Paré en el semáforo siguiente y todavía oía a la tía de atrás gritar a toda ostía, pero como si lo hiciese desde muy lejos. Y la voz de mi colega como relentizada diciéndole “ Pero tiiiiiia no grites, ¿No ves que le daaa iguuuuallll?
- Vale, esa te la acepto, pero las otras dos eran una chorrada.
- Bueno ¿Y tú que?
- Yo. Cuando te he venido a buscar esta mañana venía de la playa de la rotonda. Acababan de reanimarme después de una sobredosis.

domingo 22 de febrero de 2009

Fotos

Hace un par de Jueves me apunté a un curso de fotografía. Pero no de cómo hacer fotos, ya sabéis eso de diafragma, velocidad, encuadre y todo eso, sino de revelado. El revelado de toda la vida, lo que yo sólo había visto en las películas. En las pelis lo que sale es la 2ª parte del revelado, la luz roja, la ampliadora, las cubetas, pasar por el revelado, el paro y el fijador y colgar y secar las fotos. Eso ya es chungo, primero por que tienes que tener mucho cuidado de que no se te joda el papel, de que no haya contaminaciones de una cubeta a otra, o que no hagas cómo yo, que sacudiendo el agua de una de las fotos cayeron gotitas en la que tenía en la ampliadora y la jodí. Ya lo veréis. Hay muchas más cositas pero paso de daros una clase magistral, primero por que no soy el indicado y segundo por que no soy el indicado. Lo que no sale en las pelis es la 1ª parte. Tienes que sacar el negativo de su funda, bueno primero no tienes que hacer cómo yo, que para sacarlo de la cámara lo partí y velé más de la mitad de las fotos y dejé medio jodidas el resto. Luego tienes que meterlo en una especie de espiral y meterlas luego ne un bote que has preparado previamente con el líquido revelador. Todo esto a oscuras, completamente a oscuras, una pasada de complicado. Luego al cambiar los líquidoa ya no hace falta tanta ostia por que el bote es estanco. Es realmente emocionante sacar el negativo después de haberlo lavado para ver qué coño ha salido, y lo mismo se puede aplicar a cuando sacas el papel de la cubeta del revelador y ves cómo va ha quedar finalmente. Bueno, os presento mis dos primeros hijos fotográficos. son un poco abortos, pero me los cargué en el parto, la profe me dijo que de encuadre, luz y todo eso estaban bien. No tiene demasiado contraste por el rollo de que están medio veladas, necesitaron más de 80 segundos de exposición para sacarlas con algo más que grises.



sábado 21 de febrero de 2009

Punk Apañol

Hace poco, teniendo en cuenta que para mí un tanto especial visión del tiempo puede ser de 2 semanas a 2 meses, estaba escuchando un programa de Radio 3 en el que a uno de los componentes de Kortatu (Que no era Fermín Muguruza) le estaban haciendo al tiempo que tocaba en directo con público una entrevista. Entrevista musical o musicada o algo así creo que le llaman. En una de estas el tío dijo algo así como que de los de su época quedaban 4 cómo mucho, que lo que había pasado con su generación había sido una verdadera masacre. Vamos que si en los los 80 los yonkis en general caían cómo moscas, en el punk español y en el radical vasco en concreto no quedó para contarlo ni el apuntador. Todo esto y las cancioncillas de Kortatu que tocó en directo me hicieron recordar buenos tiempos, je, je. Y, bueno aquí estoy, intentando hacer memoría de la cantidad de canciones que escuché por aquella época. Seguro que me dejo mucho y hay cosas que son históricas en el punk español que nunca he escuchado, por ejemplo La banda trapera del río. En fin empecemos.
Siniestro total, buf, la reostia. Empezaron con letras cortas y paranoicas, muy locos, sonido de baja calidad etc...mejoraron la calidad del sonido,se curraron más el mensaje, son un clásico grupo que hace versiones, y terminaron evolucionando hacia el rock y el blues algo más clásico. Unos verdaderos dinosaurios españoles, todavía en activo y de los más grandes. Es imposible elegir, creo que ya puse por aquí la de "Bailaré sobre tú tumba", repito con ese LP, os dejo como selección "Cuanta puta y yo que viejo", por graciosa y por el ritmo que tiene.



Kortatu, no tengo ni puta idea de por donde empezar con un grupo que hizo que de escucharlo me supiera de memoria parte del "Zu atrapatu arté", una verdadera revolución en su época el cantar en vasco. Tamién es casi imposible elegir un tema de un grupo del que te has oído 30 veces cada uno de sus discos. "Kolpez Kolpe", "Zu atrapatu arte", "Nicaragua sandinista", "A la calle", "Jimmy jazz", "Sarri sarri", en fin un verdadero compendio de ska y punk, oi, oi, oi, os dejo con "Mierda de ciudad", por que bailando esta canción en mi habitación con los cascos puestos, pisé el cable ( por entonces no eran inalámbricos), la arradio salió volando y así fué cómo murió mi primer aparatejo caro.



La polla Records, Evaristo y su grupo son una verdadera puta leyenda viviente. pocas letras en España han plasmado un sentimiento antisistema tan fuerte y tan rabiosamente interiorizado como las suyas. Un rock potente, directo y la verdad que para lo que se escuchaba en la época bastante bien grabado. Otro grupo del que lo tenía todo ( bueno les perdí la pista a partir de finales de los 80, pero siguen en activo), otro grupo del que me jode decir; ésta es la canción que me gusta más. "Come mierda", "Txus", "Ellos dicen mierda nosotros amén", "Salve", en fin elijo por un recuerdo. Esta va dedicada a Doroteo para que se acuerde del día que ibámos en el metro al lado de unos nazis que estaban a punto de partirnos la cara y no se ocurre otra gracia que empezar a cantar "Todos los fascistas viven cara al culo"



Para no ser más pesado otro día seguiré haciendo memoria y hablaré de Skorbuto, Cikatriz, Parabelum, Paralisis Permanente, y otros grupillos. Hay muchos más, pero ya no me pierdo en la espesura de la magma gris que es mi cerebro a estas alturas, quizas Alf tenga mejor memoria que yo y me recuerde alguna gloriosa canción de aquellos tiempos, de esas cintas que comprabámos en el rastro.